Reforma**Uno de los aspectos más peligrosos de la reforma fiscal concierne al concepto de la territorialidad, conforme al cual sólo paga impuesto la renta generada en Panamá y no en el extranjero; no importa si se tiene domicilio aquí. Por ende, muchos vinieron.
Territorialidad**El principio es de tal trascendencia, que todo su sistema monetario y su economía, su centro bancario y de servicios, su Zona Libre y demás, se basan en él, para envidia de muchos, que nos ven traer dólares y vivir bien, sin tener industrias ni mayores recursos.
Enemigos**La envidia unió a países desarrollados en la OCDE y otras, que nos pusieron en listas negras por no cobrar impuestos. Quieren que lo cobremos a sus nacionales aquí, aunque hagan su plata afuera; y hemos resistido. Pero la reforma abre las primeras grietas en el sistema, en más de un siglo.