El relator de la ONU para los derechos humanos de los migrantes, el mexicano Jorge Bustamante, expresó hoy su preocupación porque persisten las políticas de control de la migración que criminalizan a esos trabajadores irregulares.
Bustamante, que hoy intervino ante la Asamblea General de la ONU, indicó que en 2008 ya había denunciado esa situación ante el Consejo de Derechos Humanos (CDH) del organismo internacional, y que "dos años después, esa tendencia hacia la criminalización continúa".
Subrayó que la "migración puede ser un componente esencial del desarrollo y la prosperidad de los países de destino, tránsito y origen de todas las regiones del mundo. El trabajo de los migrantes sigue siendo vital".
También consideró que las políticas migratorias que tienden a ocuparse únicamente de los controles de seguridad y fronterizo pueden impactar de manera negativa en los derechos humanos "y no sirven para disuadir la inmigración irregular o desaniman a los traficantes de seres humanos".
Agregó que "criminalizar a los inmigrantes irregulares por la ofenda de estar en un país sin la documentación adecuada, hace vulnerables a todos los inmigrantes, independientemente de su estatuto, a ser blanco de actos potencialmente racistas o xenófobos".
El relator de la ONU se refirió también a que las sociedades rápidamente "distorsionan las situaciones de los migrantes" y los vinculan a la criminalidad, incluidos la delincuencia organizada, el tráfico de drogas, el robo o hasta el terrorismo.
"La consecuencia es que los migrantes son propensos a los abusos y la violencia provenientes de brotes de xenofobia, como lo prueban algunas de las supuestas violaciones de los derechos humanos señaladas en los últimos dos años", indicó.
El experto mexicano lamentó también que "en muchos países, los procedimientos rutinarios de inmigración incluyan la detención como la principal y a veces única medida interina para asegurar la eficacia de los controles", y que en otros se detenga también a niños.