El rescate de cuatro mineros sepultados en una mina en Virginia Occidental tras el peor accidente en el sector desde 1984 podría llevar días, dijeron hoy las autoridades, que investigan el accidente que se cobró ya 25 vidas.
"Es un proceso lento y va a continuar siendo lento", dijo hoy el gobernador de Virginia Occidental, Joe Manchin, quien indicó que podría ser necesario esperar hasta el miércoles por la noche para abrir un boquete, desde el cual tratar de localizar a los mineros desaparecidos.
La explosión en la mina Upper Big Branch, en la que han muerto ya 25 trabajadores, se produjo el lunes durante un cambio de turno.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, expresó hoy sus "profundas condolencias" a los familiares y amigos de los fallecidos y dijo que su Gobierno está listo "para ofrecer cualquier asistencia que le pida" la oficina del gobernador de Virginia Occidental.
La acumulación de metano y monóxido de carbono en las galerías del yacimiento hizo que los equipos de salvamento tuvieran que paralizar hoy las labores de rescate.
Antes de verse forzados a detener su búsqueda, los equipos intentaron llegar hasta las cámaras herméticas en las que los mineros se refugian en caso de desastre y que tienen suficiente agua y comida para que sobrevivan durante cuatro días.
Los equipos de salvamento notaron la ausencia de material para ayudar a la respiración en las cámaras del yacimiento, lo que ha alentado la esperanza de que los cuatro mineros las están utilizando para llegar a los refugios seguros.
El gobernador de Virginia Occidental señaló que a veces ocurren milagros y recordó a la explosión en la mina Sago que tuvo lugar en el estado en 2006 y en la que se rescató con vida al minero Randal McCloy, tras permanecer atrapado durante más de 40 horas en una atmósfera altamente tóxica.
La empresa propietaria de la mina accidentada ahora, Massey Energy, opera 44 yacimientos a suelo abierto y subterráneos en los estados de Virginia Occidental, Kentucky, Tennessee y Virginia.
La compañía ha sido multada por varios incidentes, algunos de ellos fatales en los últimos años, incluyendo un incendio ocurrido en 2006 en una de sus minas.
Además, los responsables de la empresa se declararon culpables de 10 cargos criminales vinculados a ese siniestro y en 2009 la compañía fue condenada a pagar 2,5 millones de dólares en multas.
Ese oscuro historial ha llevado a temer que la explosión del martes, que en principio parece haber sido originada por gas metano, obedezca a alguna violación de las normas vigentes.
"Es evidente que algo funcionó muy mal", dijo hoy Kevin Stricklin, administrador de la Agencia de Seguridad y Salud en las Minas, quien participó en una rueda de prensa conjunta con el gobernador de Virginia Occidental.
Stricklin insistió en que "todas las explosiones se pueden prevenir" y aseguró que la agencia en la que trabaja no se detendrá hasta aclarar todos los detalles de lo ocurrido.
El funcionario reconoció albergar pocas esperanzas de encontrar a los mineros con vida.
"Basándome en lo que veo y oigo no creo que tuvieran la oportunidad de llegar (a las cámaras refugio)", dijo Stricklin, quien mencionó que la explosión fue tan rápida y brutal que resulta improbable que los cuatro desaparecidos tuvieran tiempo para refugiarse.
El accidente registrado ayer es el peor desde 1984, cuando 27 trabajadores fallecieron en un incendio registrado en una mina en Orangeville, Utah.
Si los cuatro trabajadores que permanecen desaparecidos fueran hallados muertos, el siniestro sería el más letal desde que una explosión en 1970 en Kentucky se cobró la vida de 38 personas.