Revuelo**La decisión del Consejo de Gabinete, de declarar vacante la magistratura de César Pereira Burgos, ha causado un previsible revuelo. Por todos lados surgen opiniones de respaldo y rechazo a la destitución; con Carlos López Guevara, entre los primeros, y Rogelio Cruz Ríos, entre los segundos. Pero, al fin de cuentas, todo es parte de una mera discusión académica, porque lo que cuenta son los votos de la propia Corte.
Legalidad**Ante la exhortativa del Contralor y la opinión de la procuradora Fletcher, sumado a la previa declaratoria de constitucionalidad de la Ley Faúndes, pronunciada en cuatro ocasiones por el mismo máximo tribunal, no puede negarse que el presidente Torrijos actuó dentro de la legalidad. Y a quienes critican esa ley, no les queda más alternativa que promover su modificación, pero con efectos futuros.
Depuración**El hecho es que, tras el fracaso del previo intento por modernizar la administración de justicia desde adentro, sin depurar los nichos de corrupción enquistados en su seno, y sin que se visualizara últimamente perspectiva alguna de mejoramiento, sino más bien de deterioro, era más que previsible que los cambios conduzcan hacia una justicia honesta y eficiente.