La premio Nobel de Paz Rigoberta Menchú animó hoy a los "hermanos mapuches a continuar con su lucha" y apeló a la unidad de los pueblos indígenas como "única salida para defender y proteger nuestros valores y cultura milenaria".
"Apoyo la lucha del pueblo mapuche y apelo a la humanidad de este sistema occidentalizado y materialista que por la fuerza quiere aniquilar la cultura mapuche" (principal etnia originaria de Chile), dijo hoy a Efe, la líder guatemalteca.
Repudió "la criminalización" de los pueblos indígenas y aseguró que "la ignorancia de querer destrozar por todos los medios una herencia milenaria y unos valores ancestrales es la manifestación más grande de intolerancia y racismo".
Menchú recibió hoy, en el marco de un seminario organizado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, la solicitud por parte de una de las voceras de los comuneros mapuches, Natividad Llanquileo, para que participe en calidad de observadora en el conflicto mapuche.
La premio Nobel de Paz 1992, explicó que sus compromisos políticos con Guatemala y "la propia coyuntura actual del país está exigiendo más presencia allá", por lo que a corto plazo negó la posibilidad de involucrarse en el proceso mapuche.
Sin embargo, afirmó que a partir de 2012 impulsará la creación de unas mesas de observación para "actualizar qué ocurre realmente con los pueblos indígenas de América".
"Cuando me comprometo a observar un conflicto particular lo hago con todo esmero, porque requiere una dedicación permanente y profesional", expresó.
Menchú recalcó la importancia de utilizar la propia normativa nacional e internacional en las causas de los pueblos indígenas, "casi todos los procesos que yo apoyo terminan en un proceso litigioso", precisó.
"Tenemos muchos instrumentos jurídicos y mucha normativa que tenemos que usar e invocar, porque si sólo nos quedamos con la voluntad política, continuará el exterminio de los pueblos indígenas", aseguró.
En tanto, la activista indígena guatemalteca reflexionó sobre la situación social de América Latina, "tenemos en toda la región una crisis social muy fuerte", sostuvo.
"El sistema occidental fue diseñado para ser corrupto, racista, materialista y exclusionista y con la crisis esto se está derrumbando, lo cual es positivo porque da la oportunidad de volver a construir", dijo.
Menchú aseguró que "el crimen organizado, el narcotráfico y la impunidad son los grandes desafíos que tiene Guatemala en la actualidad" y defendió la necesidad de fomentar la participación ciudadana "que durante muchos años dejó de creer en el sistema".
En la actualidad, Rigoberta Menchú se encuentra involucrada en el movimiento político Winaq, "un partido político para los pueblos indígenas que busca lograr el poder para dar voz a la población maya" en las próximas elecciones que se celebrarán en Guatemala en 2011.