El estado brasileño de Río de Janeiro creará una comisaría especializada en la investigación de actos violentos y discriminatorios por racismo, informaron en un comunicado fuentes oficiales.
La creación de la comisaría antirracismo fue aprobada hoy por la Asamblea Legislativa de Río, que recuperó un proyecto de ley de 2008 que había sido vetado entonces por el gobernador regional, Sergio Cabral.
La nueva comisaría estará dedicada a registrar, investigar y adoptar todos los procedimientos policiales aplicables en los casos de racismo en los que ocurra violencia o discriminación de la víctima, informó el órgano legislativo en un comunicado.
También se ofrecerá a los ciudadanos un teléfono gratuito para recibir denuncias de agresiones o actos discriminatorios por el color de la piel.
"Río de Janeiro, a pesar de ser tan liberal, es el estado (brasileño) que registra más casos de discriminación y prejuicios raciales, religiosos y por condición socioeconómica o de procedencia nacional", afirmó el diputado regional Átila Nunes, promotor de la propuesta, citado en la nota.
Según el diputado, se registran denuncias de racismo cada quince días en las comisarías de Río de Janeiro, que es la tercera región más poblada de Brasil y el principal destino turístico del país.
A pesar de que la mitad de la población del país suramericano, que suma 190 millones de habitantes, se declara negra o mulata, esta comunidad continúa sufriendo discriminación y registra peores tasas de pobreza, educación y desempleo.
El Gobierno brasileño cuenta desde 2003 con una Secretaría de Igualdad Racial con estatus de ministerio, que se encarga de la elaboración de políticas para la equiparación de derechos de la población negra.