Una bebé de la etnia colombiana emberá katío de 41 días de nacida fue robada, al parecer por una mujer, en un hospital bogotano y las autoridades ofrecieron una recompensa por su localización.
El comandante de Policía de Bogotá, coronel César Augusto Pinzón, anunció la gratificación de 20 millones de pesos (cerca de 10.000 dólares) para quienes, con su información, ayuden a ubicar y rescatar a la bebé.
Una vez fue denunciado el robo de la menor, unidades policiales iniciaron la denominada "operación candado", que busca cerrar las posibilidades de fuga de los raptores.
Para ello, explicaron fuentes policiales, se ejerce un control especial en los terminales terrestres y aéreos de Bogotá, y "a esta causa" se ha unido "la red de los taxistas" de la ciudad.
Desde el momento en que se difundió la noticia del robo, un grupo de sicólogos y trabajadores sociales de la Policía bogotana apoya y asesora a los padres de la bebé.
La Policía hizo un llamado a la ciudadanía "para que colabore y brinde información, y se apoye en el vídeo de seguridad del Hospital San José, donde se ve claramente la figura de una mujer, de entre 38 y 45 años, de cabello rubio, contextura gruesa, y de estatura baja".
Sin embargo, el director del hospital San José, Carlos Pérez, dijo que la bebé fue raptada "por un hombre y una mujer que ingresaron" al centro sanitario en horas de la mañana de este miércoles.
Pérez aclaró que la menor no nació en ese hospital sino que la madre se encontraba allí en busca de atención y medicinas.
"Los dos individuos ingresaron al hospital engañando a la indígena, a quien le ofrecieron trabajo y medicinas para su bebé, hecho que aprovecharon para secuestrarla", precisó Pérez.