Rousseff reitera su oposición al aborto y se compromete a mantener la ley actual


La candidata oficialista a la Presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, reiteró hoy su oposición al aborto y se comprometió a no flexibilizar la legislación actual de ser elegida en la segunda vuelta de las elecciones el próximo día 31.


"Estoy personalmente en contra del aborto y defiendo el mantenimiento de la legislación actual sobre el asunto", declaró Rousseff en una carta de seis puntos a la ciudadanía, que aborda otros asuntos sociales, difundida por los medios del país.


La abanderada del gobernante Partido de los Trabajadores añadió que de vencer los comicios no propondrá "alteraciones de puntos que traten de legislación de aborto o de cualquier otro tema que concierna a la familia y a la libre expresión de cualquier religión del país".

 

En Brasil, el aborto está prohibido excepto en caso de violación o de riesgo para la vida de la madre.


Una encuesta de la Universidad de Brasilia difundida el pasado mes de mayo reveló que el 22% de las mujeres de 40 años en Brasil ha interrumpido voluntariamente un embarazo al menos en una ocasión.


A pesar que no existen datos exactos sobre la cifra de abortos que se realizan en el país, fuentes del Ministerio de Salud aseguran que el número de mujeres que sufre complicaciones tras haberse sometido a ese procedimiento por medios artesanales o en clínicas clandestinas es significativo.

 

En su carta, Rousseff también dijo defender el principio recogido en la Constitución brasileña que garantiza la libertad religiosa.


La candidata, apadrinada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, añade que la misiva ha sido escrita con el objetivo de "poner fin definitivo a la campaña de calumnias y rumores" que, en su opinión, está siendo orquestada por sus "adversarios electorales".


Asimismo, dijo que servirá para "no permitir que prevalezca la mentira como arma en busca de votos".

 

Tanto Rousseff como su rival en la segunda vuelta de los comicios, el candidato José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña, han centrado buena parte de la campaña electoral en mostrar su oposición a la interrupción del embarazo y en convencer al electorado de la firmeza de sus convicciones religiosas.


Esta misma semana, Serra y Rousseff se desplazaron a uno de los templos más sagrados de Brasil, el santuario de Nuestra Señora de Aparecida, patrona del país, para participar en servicios religiosos.


Durante un debate electoral el pasado domingo Serra acusó a Dilma de haber defendido el aborto en el pasado, mientras que la candidata oficialista aseguró que se estaba llevando a cabo una campaña de "calumnias y difamaciones" contra ella.

 

"Yo nunca defendí el aborto. Usted sí lo defendió y ahora pasa a decir lo contrario y a hacerse la víctima. En algunas entrevistas ha dudado de la existencia de Dios y ahora se vuelve una devota", espetó Serra a Rousseff.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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