Los sandinistas marcharán el próximo 21 de noviembre por la misma ruta anunciada por opositores al Gobierno de Nicaragua para protestar contra la posible reelección del presidente, Daniel Ortega, mientras la Iglesia advierte de que se puede producir un "baño de sangre".
"Vamos a demostrar nuestra capacidad de movilización y de fuerza contra los que dicen que marcharán (organizaciones civiles) ese mismo día y en la misma ruta en contra de la reelección del presidente, porque esa manifestación es una marcha de corruptos", expresó a Efe el dirigente sandinista Gustavo Porras.
Para la organizadora de la marcha contra la reelección de Ortega en Managua, Violenta Granera, la postura de los seguidores del presidente demuestra la poca tolerancia del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
"El Gobierno quiere intimidar al pueblo para que no marche el 21 de noviembre, quieren provocarnos, pero nosotros tenemos un permiso de la Policía Nacional donde certifica que no existía ninguna otra movilización y no haremos ningún cambio", expresó a Efe Granera.
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Juan Abelardo Mata, dijo hoy que teme un "baño de sangre" el próximo sábado en esas marchas antagónicas.
"Tememos un baño de sangre porque notamos las voluntades (de ambos grupos) fuertemente opuestas y dispuestas a sacar sangre y a dejar sin vida en el terreno a gente de un bando y de otro", alertó el también obispo de la provincia de Estelí (norte) en declaraciones al Canal 12 de la televisión local.
"Le pedimos a los líderes, tanto a los que se van a manifestar (contra el Gobierno), como a los líderes de la nación, que tienen la obligación de buscar el bien común", agregó el jerarca eclesiástico, que llamó a ambos bandos a la prudencia y a ser mesurados durante esas marchas.
Las marchas partirán de una misma rotonda en el sur de Managua y luego seguirán hacia el norte.
Posteriormente, la marcha de organizaciones opositoras se dirigirá hacia el edificio del Consejo Supremo Electoral, mientras que los sandinistas continuarán un poco más al norte, hacia el sector de la Laguna de Tiscapa
Para mañana, martes, representantes de las 18 organizaciones civiles críticas con el Gobierno se reunirán con la Jefatura de la Policía Nacional, que les dará a conocer el "plan de protección ciudadana" que se ejecutará el próximo fin de semana.
Sin embargo, Porras aseguró que la marcha programada por el Gobierno solo pretende celebrar la victoria de las 109 alcaldías sandinistas del país, que "ganaron limpiamente en los comicios el pasado noviembre del 2008", elecciones que son calificadas por la oposición como fraudulentas.
Según Porras, entre trabajadores del estado, sindicalistas y miembros de las coordinadoras sociales provenientes de todo el país está previsto que asistan 100.000 personas a la marcha de 4 kilómetros que pretenden hacer.
No obstante, el dirigente sindical hizo un llamado a los trabajadores del Estado a que no utilicen vehículos del Gobierno para movilizarse en esa marcha.