El precandidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos Rick Santorum aseguró hoy, tras quedar en segundo lugar en las primarias del estado de Illinois, que es necesario devolverle al pueblo estadounidense el poder y animó a sus seguidores a "seguir en la lucha".
El exlegislador agregó que la sociedad estadounidense no necesita a alguien cuya "aspiración sea llegar a Washington para convertirse en el hombre más poderoso del mundo", ni tampoco a un "manager", sino a alguien que le "devuelva el poder a la gente".
Santorum insistió, desde su sede en Pensilvania, en que Estados Unidos necesita recuperar los valores de su fundación y calificó los próximos comicios presidenciales de noviembre como las elecciones más importantes desde las celebradas en 1860 (que desencadenaron la secesión del Sur y la Guerra Civil).
El exsenador de Pensilvania felicitó a Mitt Romney por su victoria de hoy en Illinois, pero continuó insistiendo en que su candidatura es la que realmente representa los valores auténticos del conservadurismo.
Santorum se refirió también al concepto de libertad estadounidense que, coincidiendo con los argumentos dados unos minutos antes por Romney, exgobernador de Massachusetts, es el pilar fundamental de la nación.
"No necesitamos un gobierno que nos diga cómo tenemos que vivir nuestras vidas, que nos coarte las libertades económicas o la libertad religiosa", subrayó Santorum al referirse al plan de salud de la Administración demócrata de Barack Obama, una de las principales críticas republicanas a su gestión.
Santorum, que ha visto cómo hoy se alejaba un poco más del favorito Romney, animó a sus seguidores a continuar luchando, y les agradeció su apoyo y confianza.
El próximo sábado, en el estado sureño de Luisiana, Santorum puede recibir el empuje que necesita para mantenerse vivo en la carrera.
Santorum ha ganado en los estados limítrofes de Alabama y Misisipi, así como en Colorado, Iowa, Kansas, Minesota, Dakota del Norte, Oklahoma y Tennessee.
Tras los resultados de hoy, Romney lleva acumulados 540 delegados, casi la mitad de los 1.144 necesarios para la nominación, mientras que Santorum se queda con 239, el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich logra 137 y el legislador de Texas Ron Paul araña 68, según el recuento de la cadena CNN.