El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ofreció hoy una recompensa de 500 millones de pesos (casi 270.000 dólares) por la captura de los asesinos de dos jóvenes estudiantes en el conflictivo departamento de Córdoba (norte), un crimen que tiene conmocionado al país.
Santos repudió el asesinato y señaló que ha ordenado a un equipo de investigadores especiales que se trasladen de inmediato a la zona de los hechos para esclarecer el crimen.
"Este absurdo asesinato no tiene ninguna justificación", subrayó el mandatario en Bogotá durante una conferencia en la Universidad de los Andes.
Margarita Gómez, de 23 años, y Mateo Matamala, de 26, novios y estudiantes de Biología de la citada universidad, fueron asesinados con un arma de fuego en una playa de San Bernardo del Viento, en Córdoba, donde se hallaron sus cuerpos el pasado lunes.
Según la autopsia, los jóvenes fueron asesinados el mismo lunes. Ella recibió tres disparos y él dos.
De acuerdo con las primeras investigaciones, Gómez y Matamala estaban en Córdoba de vacaciones, pero también aprovecharon el viaje para tomar fotografías y vídeos de la naturaleza de la zona con fines académicos.
Los investigadores de la Fiscalía y la Policía que llevan el caso creen que miembros de las bandas que delinquen en Córdoba pudieron confundir a los estudiantes con agentes de inteligencia o con integrantes de otro grupo criminal y por eso los mataron.
El comandante de la regional seis de la Policía Nacional, el general Luis Alberto Pérez, explicó a Caracol Radio que las pistas apuntan a que el crimen fue cometido por hombres de la banda de Los Urabeños comandados por el cabecilla Roberto Vargas Gutiérrez, un ex paramilitar conocido con el alias de "El Gavilán".
Los Urabeños, liderados por el narcotraficante Daniel Rendón Herrera, alias "Don Mario", hasta su captura en abril de 2009, están ahora dirigidos por los hermanos Úsuga, de acuerdo con las autoridades colombianas.
Esa banda se disputa con la de Los Paisas las rutas del narcotráfico en Córdoba que permiten embarcar la droga en el Caribe hacia Centroamérica y Estados Unidos.
El departamento de Córdoba ha sido escenario de varias masacres en los últimos meses, la mayoría atribuidas a las bandas criminales dedicadas al narcotráfico, integradas en gran parte por ex paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que se desarmaron en un proceso de paz entre 2003 y 2006.
Al repudiar el "vil" crimen de los dos estudiantes bogotanos, el defensor del Pueblo, Volmar Pérez, dijo ayer que, con ellos, ya son al menos ocho los civiles asesinados en lo que va de 2011 en Córdoba.