La madre de uno de los 44 reclutas que fallecieron congelados en Chile en 2005 en la tragedia de Antuco se suicidó, lo que supone el segundo caso de este tipo en poco más de un año, informa hoy la prensa local.
La mujer, identificada como Violeta del Carmen Sánchez Provoste, de 42 años, fue encontrada este martes por otro de sus hijos ahorcada en su hogar del municipio de Santa Fe, en la sureña región del Biobío.
Su hijo Cristopher Pérez Sánchez fue uno de los 44 reclutas que, junto con un sargento, fallecieron congelados el 18 de mayo de 2005 en las cercanías del volcán Antuco, en una de las peores tragedias que ha vivido el Ejército chileno.
La presidenta de la Agrupación de Familiares y Amigos de las Víctimas de Antuco, Angélica Monares, relató al diario El Sur que Sánchez "estaba en tratamiento y nunca asumió la pérdida" de su hijo.
Esta muerte se suma al suicidio en marzo de 2008 de Luis Alfonso Renca, padre del recluta Julio César Renca Navarrete, también fallecido en esa tragedia.
El 18 de mayo del 2005, el ex mayor del Ejército Patricio Cereceda ordenó una marcha entre dos refugios de la cordillera de Los Andes, en el volcán Antuco, a unos 580 kilómetros al sur de Santiago, en medio de adversas condiciones que habían sido advertidas por el servicio meteorológico.
Los cerca de 200 reclutas que iniciaron la marcha se encontraron con el llamado viento blanco (ventisca de nieve), perdieron la orientación y 44 de ellos, además de un sargento, murieron congelados.
En 2008, la Corte Suprema ratificó la condena de cinco años y un día de presidio a Cereceda por homicidio involuntario e incumplimiento de deberes militares.