El número de detenidos en Lima durante el primer domingo de carnavales ascendió a 2.351 personas, el triple del año pasado en esa fecha, debido al uso de la fuerza y las agresiones para mojar y pintar a los transeúntes, informó hoy la prensa local.
A pesar de que la Policía peruana recordó que los excesos y el desorden público serían castigados con trabajo comunitario y multas, los agentes del orden detuvieron ayer a 2.351 personas, entre ellos a 452 menores de edad, en los distritos de La Victoria, Breña, Rímac y el centro de Lima, según el diario La República.
Los mayores desórdenes se detectaron en el populoso distrito de La Victoria, donde al menos 56 personas fueron detenidas ebrias y por pintar a las mujeres que transitaban por sus calles.
Los jóvenes suelen aprovisionarse de enormes baldes y globos de agua para lanzar a las muchachas que caminan despreocupadas, o incluso vaciarlos contra los autobuses de transporte público, provocando también accidentes de tránsito o quiebres de vidrios en las ventanas.
Además, los más avezados usan cualquier tipo de pintura, talco o betún de calzado para embadurnar a las jóvenes después de haberlas empapado en agua.
Sin embargo, algunos vecinos se quejaron con el periódico al afirmar que la Policía estaba deteniendo a todo muchacho que veía jugar en la calle.
Por su parte, el diario El Comercio precisó que la Policía envió a 5.000 de sus efectivos a patrullar toda la ciudad con el apoyo de 800 serenos (vigilantes municipales) de distintos distritos.
En algunas zonas populares, como Barrios Altos, el vecindario armó piscinas inflables para que los niños pudieran jugar a los carnavales sin provocar incidentes.
En Perú, los carnavales se celebran y juegan los cuatro domingos de febrero y, por lo tanto, todo el mes es un continuo de fiestas costumbristas que agasajan esa fecha.