El francés Sebastián Castella y el colombiano "Guerrita Chico" salieron hoy en hombros en la quinta corrida de la Feria de Cali, en la que dos toros fueron indultados.
El magnifico encierro enviado por Juan Bernardo Caicedo para la quinta corrida de la Feria de Cali cumplió con gran raza en el tercio de varas.
Bien presentados los toros, cumplieron a cabalidad con los montados y permitieron que los diestros llevaran el júbilo a los tendidos con sus meritorias actuaciones.
Los toros dieron una pelea justa con los de a caballo.
Abrió el español Antonio Barrera, nuevo en esta plaza, pero le tocó el único astado desagradable de la tarde.
Mató de una entera y el público guardó silencio. En su segundo, deleitó al público con un toreo serio, templado y muy profesional. Derrochó voluntad y tuvo sufrimiento en el manejo de la muleta sobre ambas manos.
Mató de una estocada y le fue concedida una oreja y hubo palmas al toro en el arrastre.
Siguió en turno el francés Castella, quien con su característico arte templado y despacioso, hizo lucir al toro mucho más de lo que aparentemente valía.
No obstante, con su quietud característica y su desempeño además, con temple compuso un trasteo que al ser colofonado con una estocada entera le valió para una oreja.
En su segundo, quinto de la tarde, un toro bueno pero que aparentemente no merecía el indulto, aunque el capote y la muleta prodigiosas del francés hicieron que el animal desarrollara bondad y le permitió una faena de ensueño.
Promediando la faena de muleta, el público comenzó a pedir el indulto, el cual fue concedido pero quedaron dudas sobre su verdadera calidad.
Quizá en otras manos toreras no hubiera lucido tanto.
De todos modos, le concedieron dos orejas con las que dio vuelta al anillo en compañía del ganadero.
En tercer lugar estuvo Hernán Ocampo, "Guerrita Chico", quien lució bien pero no encontró colaboración con el cornupeta. Se esforzó lo justo y una estocada completa dio cuenta de su enemigo y el público guardo silencio cuando lo despacho de una entera.
Lo grande vino en el último, sexto de la tarde, un toro sensacional al cual aprovechó a tono con sus capacidades el joven diestro colombiano.
Toreó aseado con el capote, hizo un hermoso quite por chicuelinas y comenzó su faena rodillas en tierra. Ligo siete derechazos en pleno centro del ruedo.
El toro comenzó a demostrar sus grandes condiciones, las que fueron aprovechadas justamente por el joven torero y cuajó un trasteo de mucho mérito.
El público, dándose cuenta de la bondad de la res y del buen trabajo de "Guerrita" solicitó el indulto del animal.
Indulto que fue concedido a la postre, correspondiéndole a Ocampo el trofeo de dos orejas con las que dio la vuelta al redondel en compañía del ganadero Juan Bernardo Caicedo y su hijo en medio de la algarabía general.
Al final del espectáculo fueron sacados a hombros Castella, "Guerrita Chico", el ganadero y su hijo. El público disfruto con el espectáculo de toros y toreros.
La plaza registro tres cuartos de entrada en una tarde nublada, con inoportunas ráfagas de viento.
La sexta corrida y última de este año en la Plaza de Toros de Cañaveralejo será mañana con toros de Ambaló para el colombiano Cristobal Pardo, el mexicano Joselito Adame y dos toros para el rejoneador portugués Joao Moura.