Seguidores del presidente Daniel Ortega protagonizaron hoy incidentes que acabaron con al menos cuatro vehículos quemados, tres de ellos de diputados liberales, mientras periodistas de medios afines al Gobierno denunciaron agresiones en el segundo día consecutivo de disturbios en Nicaragua.
Los incidentes se produjeron en las inmediaciones de la sede del Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), que lidera el ex canciller y diputado opositor Eduardo Montealegre, y que se mantuvo sitiada por seguidores del presidente nicaragüense desde horas de la mañana.
El opositor MVE acusó a simpatizantes sandinistas de destruir los vehículos de los legisladores suplentes Francisco Valdivia y Rodolfo Silva, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), y el de un concejal aliado del movimiento de Montealegre.
En tanto, un equipo periodístico del Canal 12 de la televisión local, que daba cobertura a esos incidentes, denunció que un grupo de vándalos dañó el vehículo en el que se movilizan y habían estacionado cerca de ese lugar.
Por su parte, el periodista Nelson Hurtado, del Canal 4 de la televisión local (afín al Gobierno), y un fotógrafo del boletín digital gubernamental El 19 denunciaron que fueron agredidos por seguidores de Montealegre mientras daban cobertura a los incidentes en las afueras de la sede del MVE.
La Policía Nacional desplegó fuerzas antidisturbios en el lugar para intentar dispersar a los grupos de simpatizantes sandinistas, que gritaban: "ni un paso atrás".
En tanto, un grupo de diputados opositores, entre ellos, miembros de la directiva parlamentaria, denunciaron que oficiales policiales impidieron su acceso a la sede de la Policía Nacional, donde querían solicitar protección de esa institución.
Un oficial de Policía justificó esa decisión ante los diputados y los medios locales con el argumento de que no habían programado la cita.
Nicaragua se encuentra sumida en una profunda crisis institucional debido a la pugna que mantienen el oficialismo y la oposición desde que, en enero, Ortega aprobó un decreto para prorrogar el mandato de funcionarios de varios poderes del Estado, a pesar de que la competencia para ello corresponde al Parlamento.
Ortega aprobó la instrucción tras la decisión de la oposición de congelar esos nombramientos en el Congreso.
El Legislativo, que amaneció rodeado por segundo día consecutivo, no celebró su sesión plenaria hoy por falta de seguridad, después de que simpatizantes de Ortega colocaran autobuses en los alrededores para evitar el acceso de los diputados opositores.
Los legisladores oficialistas, en cambio, acusan a sus colegas opositores de boicotear el trabajo del Ejecutivo y llevar al país al caos al impedir la aprobación de leyes sociales y económicas y por no querer aceptar una sentencia dictada sólo por magistrados sandinistas que falló a favor del decreto de Ortega.
Los manifestantes, al ritmo de música y con banderas sandinistas, lanzaron hoy bombas artesanales, como ya ocurrió en la víspera.
Simpatizantes sandinistas protagonizaron ayer disturbios y lanzaron bombas artesanales contra un hotel en el que se reunieron diputados opositores para iniciar el proceso de anulación de ese decreto.
Los legisladores opositores miembros de la directiva acordaron iniciar el proceso para anular el decreto presidencial, aunque el presidente del Parlamento, el sandinista René Núñez, descalificó el hecho al asegurar que sólo él puede convocar al órgano rector del Legislativo.