Con la presencia del presidente Sebastián Piñera se realizaron hoy los funerales del obispo católico chileno Sergio Valech Aldunate, un destacado defensor de los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
En la ceremonia realizada en el frontis de la Catedral Metropolitana en honor a monseñor Valech, designado obispo por el Papa Paulo VI en 1973, el presidente Piñera afirmó: "sólo puedo decirle al amigo, al pastor, al obispo, que descanse en paz".
El presidente resaltó la vida del sacerdote al recordar su compromiso con los más pobres, los más débiles y los más perseguidos.
El mandatario chileno sostuvo que el fallecido obispo, que "en una época difícil de nuestra patria, supo con coraje, pero también con mucha sabiduría, dirigir la Vicaría de la Solidaridad".
"Por eso hoy día está cosechando lo que sembró durante su vida", añadió antes de que el cortejo fúnebre iniciara su recorrido rumbo al Cementerio General.
En medio de aplausos y el grito "Valech, amigo, el pueblo está contigo", cientos de personas siguieron el cortejo, muchas de ellas familiares de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos.
El cuerpo de Valech, quien falleció el pasado miércoles a los 83 años, tras padecer durante largo tiempo un cáncer pulmonar, fue sepultado en el mausoleo familiar del Cementerio General de la capital chilena.
Entre los años 1987 y 1992 fue vicario de la Solidaridad, institución creada tras el golpe militar de 1973 por el también fallecido cardenal Raúl Silva Henríquez para defender a las víctimas de la dictadura de Pinochet.
Valech fue el último encargado de esa vicaría, que tras su gestión se disolvió, pero hasta su muerte se desempeñó como presidente del directorio de la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad.
En 1992 fue designado Vicario de la Pastoral Social del Arzobispado de Santiago y hace unos años fue designado por el gobierno del presidente Ricardo Lagos (2000-2006) al frente de la Comisión sobre Prisión Política y Tortura.
El grupo de trabajo, conocido como "Comisión Valech", determinó que más de 28.000 chilenos sufrieron la tortura y la prisión por causas políticas durante el régimen militar, según un informe publicado en 2004.
Su labor fue, en relación con la prisión política y la tortura, similar a la que cumplió, a comienzos de los años 90, la "Comisión Rettig" respecto de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.
Durante su gestión, Valech resistió los intentos de la dictadura de apoderarse de los archivos de la Vicaría, recordó el sacerdote Cristián Precht, que fue también vicario de la Solidaridad.
Lucía Sepúlveda, de la Comisión Ética contra la Tortura, dijo a Efe que Valech "fue una persona muy respetada en el ámbito de los Derechos Humanos. Representa una apertura de la Iglesia, la Iglesia comprometida con los derechos fundamentales del hombre".
Para la ex misionera Juana Aguilera, de la misma entidad, "monseñor Valech es de los hombres que quedarán en la historia de este país, como defensor de los Derechos Humanos y gran luchador contra la tortura".
Valech, que no usaba anillos o crucifijos de oro, se había retirado hace un par de años a una casa de reposo para sacerdotes, en la que falleció en la madrugada del miércoles de un cáncer pulmonar.