Las fuerzas navales de El Salvador y Honduras se sumaron a la búsqueda de cinco pescadores nicaragüenses que desaparecieron el lunes pasado a causa de los fuertes vientos mientras faenaban en un sector del océano Pacífico, informó hoy la Defensa Civil.
El capitán Néstor Solís, de la Defensa Civil de Nicaragua, declaró a la prensa que los cinco pescadores artesanales que desaparecieron tras salir de la localidad de Jiquiquillo (noroeste) se buscan en el Golfo de Fonseca, que comparte este país con Honduras y El Salvador.
Los pescadores desaparecieron mientras faenaban en un sector del Pacífico nicaragüense donde las olas alcanzaron casi los cuatro metros de altura a causa de los vientos que azotan la zona.
La fuente agregó que las autoridades nicaragüenses, por su parte, buscan al pescador Ronald Cayayo, desaparecido en el sector de Laguna de Perlas, en el Caribe sur, el martes pasado.
Los fuertes vientos que azotan Nicaragua ya han provocado un muerto y múltiples daños materiales, explicó a su vez el capitán Rafael Figueroa, de la Defensa Civil.
El fallecido fue identificado como Manuel Cano Montiel, un pescador de 18 años, que perdió la vida el viernes en el Gran Lago de Nicaragua, en el sureste del país.
Las autoridades también reportan que seis casas han quedado sin techo por los fuertes vientos y tres incendios que han terminado con 2.100 hectáreas de maleza y pastizales.
Por recomendaciones del departamento de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), las autoridades han suspendido los derechos de navegación en el mar y los lagos a pequeñas embarcaciones.
Además, han prohibido los vuelos locales hacia Bluefields, capital del Caribe sur, hasta que la intensidad de los vientos, que varían de 35 a 45 kilómetros por hora, disminuya.
El gerente de comunicación de Unión Fenosa en Managua, Jorge Katín, informó que se ha interrumpido el servicio de luz en cerca de 300.000 hogares por daños en la infraestructura eléctrica causados por las ráfagas de viento.
La zona más afectada es la provincia de Río San Juan, fronteriza con Costa Rica, según esa empresa española, que distribuye la energía eléctrica en Nicaragua.