La mayor central sindical de Argentina amenazó hoy con endurecer la huelga iniciada el pasado miércoles en el puerto fluvial de Rosario, la principal terminal exportadora de granos del país, en caso de que las empresas afectadas suspendan o despidan empleados.
"Cualquier medida drástica que tomen las empresas exportadoras, de suspender o despedir, va a agravar más la situación. Vamos a levantar las manos y se van a generar más disturbios, se van a cortar las rutas", aseguró Walter Cabrera, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) en San Lorenzo, a las afueras de la ciudad de Rosario, ribereña del río Paraná.
Advirtió además a medios locales que el gremio realizará una huelga en "todo el cordón industrial" de Rosario en caso de que haya suspensiones y ratificó que "no hay diálogo" entre la CGT y las empresas exportadoras de granos.
El titular del sindicato de Aceiteros de San Lorenzo, Pablo Reguera, aseguró este domingo que las compañías afectadas por la huelga notificaron al gremio la posible suspensión de 3.000 trabajadores.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Alberto Rodríguez, negó hoy a Efe la posibilidad de que las empresas de procesamiento y exportación de granos contemplen "por ahora" la posibilidad de suspender personal.
Rodríguez insistió además en la necesidad de que el Ministerio argentino de Trabajo intervenga en el conflicto, que mantiene parados "entre 15 y 20 buques" en los alrededores de las terminales de San Lorenzo.
"Cada buque pierde unos 40.000 dólares diarios" por la huelga, sostuvo Rodríguez el pasado viernes.
La huelga por tiempo indeterminado fue convocada por sindicatos del sector afiliados a la CGT, cercana al Gobierno de Cristina Fernández, para reclamar un salario mínimo de 5.000 pesos mensuales (1.246,8 dólares).
El titular de la cámara aseguró, sin embargo, que las empresas del sector se mantendrán en su posición de "rechazar el reclamo del gremio, que quiere que todo el personal, incluso los que no son aceiteros, cobren como si lo fueran".
Por la protesta, las terminales del puerto fluvial de San Lorenzo, a las afueras de la ciudad de Rosario, pertenecientes a las empresas agroexportadoras afectadas por la huelga registran problemas para ingresar a sus instalaciones de granos y derivados con destino a la exportación.
Por estar en el corazón del área agrícola argentina, Rosario concentra cerca del 80% de los despachos de granos del país suramericano, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de cereales y oleaginosas.
En este puerto operan terminales de grandes exportadores multinacionales, como Bunge, Cargill y Louis Dreyfus.