Crisis
- 1200 millones de dólares es el monto aproximada que le adeuda Venezuela a la Zona Libre.
- 2 años de extensión de los aranceles impuestos a Panamá anunció Colombia.
La lista de los problemas que enfrentan los usuarios de la Zona Libre de Colón (ZLC) se expande.
Además de las dificultades que experimentan en dos de sus principales mercados, Venezuela y Colombia, ahora Centroamérica y el Caribe registran cifras de morosidad preocupantes debido a la situación económica de la región.
Se podría pensar que otros mercados están sirviendo de paliativo en medio de una crisis que hoy sacude al gigante comercial, creado en junio de 1948.
Sin embargo, el presidente de la Asociación de los Usuarios de la Zona Libre, Luis Germán, señaló que esto no es así.
De acuerdo con el empresario, los clientes de otros mercados como el de Centroamérica y el Caribe no están pagándoles a los comerciantes como deberían, incluso han tenido que hacerles algunos descuentos, debido a la crisis económica que atraviesan estos países, principalmente Haití y Jamaica.
Germán aseguró que ya algunas empresas han cerrado operaciones porque perdieron su rentabilidad, mientras otras han reducido su personal.
Aunque hay quienes ven la apertura de nuevos mercados como una salida, Germán consideró que esta salida sería un paliativo a mediano y largo plazo.
“Necesitamos una ayuda inmediata proporcionada por el Gobierno a través de la disminución de tasas e impuesto y la suspensión de iniciativas dirigidas a crear nuevos pagos al Estado”, enfatizó el presidente de los usuarios de la ZLC.
Los empresarios han solicitado al Gobierno que no establezca nuevos impuestos y que suspenda por un año el cobro del FECI (1% de préstamos hipotecarios y créditos a jubilados dirigido al Fondo Especial de Compensación de Intereses), además que baje el costo de las entradas marítimas de mercancía a 50 dólares, ya que actualmente se cobra 150 dólares.
Para Germán es importante que el Gobierno tome en cuenta, además de la situación con Colombia, que el flujo de caja de muchas empresas se ha afectado porque han dejado de cobrar la deuda a Venezuela con la velocidad que deberían y están teniendo enormes pérdidas.
Esto hace que la situación sea casi insostenible porque los principales mercados de la Zona Libre de Colón, con respecto a la reexportación de mercancía, son precisamente Venezuela y Colombia.
Los clientes venezolanos de la ZLC tienen una deuda de $1,200 millones y Colombia bloqueó desde el 2013 sus reexportaciones de textiles y zapatos con la ampliación de un arancel castigo.
Incluso, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció el martes que su gobierno extenderá por dos años la iniciativa del nuevo arancel.
La medida consiste en el pago de un arancel de 5 dólares por par de zapatos, más el 10% sobre el valor total para calzado, y uno de 5 dólares por kilo bruto, incluyendo el empaque para las confecciones.
Sin embargo, el presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón señaló que este anuncio no los sorprende, porque el Gobierno colombiano está en elecciones, y el presidente Santos tiene la intención de reelegirse, así que considera que es una medida política.
El presidente de Colombia ha manifestado que el arancel que se implementó en marzo de 2013 tiene como fin atacar directamente las importaciones a precios sospechosamente bajos, provenientes del contrabando y el lavado de activos, que a su vez impedía a los empresarios colombianos competir.
Según la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, la medida ha permitido generar unos 200,000 nuevos empleos, y se calcula que la producción del sector ha incrementado en un 21.2% en el país, por lo que celebran el impacto positivo de la medida para los confeccionistas que han podido volver a crecer en la medida de que se normalizan los precios.
Afectaciones
Por otro lado, Germán asegura que en este momento esperan un apoyo rotundo por parte del Gobierno panameño, pero hay factores que muy por el contrario representan “sal a la herida”. Por ejemplo, señaló la intención que tiene el Municipio de Colón de establecer nuevos impuestos a los empresarios de la zona franca. “Una iniciativa que para nada ayuda y representa sal para la herida”, manifestó el presidente de los usuarios.
Panamá América realizó un recorrido por el envidiable emporio comercial, la zona franca más grande del continente y la segunda del mundo, para conocer la experiencia de cada comerciante frente a la problemática, quienes con recelo y solicitando no ser identificados nos contaron su situación y preocupación.
“La Zona Libre ya no es la misma”, articula con añoranza y resignación el dueño de una tienda que comercializa zapatillas deportivas en este lugar, quien prefirió no ser identificado.
El comerciante asegura que el 99% de sus ventas las llevaba a cabo en el mercado venezolano y que, como él, hay muchos empresarios cuyo cliente principal era Venezuela, por lo que hoy prácticamente están en quiebra y tratan de vender por lo menos al detal la mayor cantidad de productos para tratar de subsistir.
No obstante, contaban con el mercado colombiano, pero en menor proporción. “El colombiano no trabaja como el venezolano, porque el empresario de Venezuela compra más, en un momentito se le venden 8 o 9 contenedores, mientras que el de Colombia compra en el mismo tiempo 100 o 200 cajas, que contienen aproximadamente 18 pares de zapatillas”, manifestó el empresario.
Sin embargo, actualmente ni con estas ventas al mercado colombiano los empresarios de Zona Libre pueden contar, debido al nuevo arancel que Colombia les ha impuesto a las mercancías.
Casi sin esperanza, el comerciante concluye que una alternativa es buscar nuevos mercados, pero no es fácil, “yo lo que estoy haciendo es participar en ferias internacionales tipo Expocomer”.
Con el mismo recelo que caracterizó al comerciante de calzados deportivos, el propietario de una tienda de artículos de lujo como lentes y carteras nos indicó, solicitando la reserva de su nombre, que se estableció en la Zona Libre hace 19 años, desde 1995 hasta la fecha, y 2013 ha sido el peor año.
El comerciante asegura que el 40% de sus productos eran absorbidos por el mercado venezolano y el colombiano y ahora lo que sostiene su negocio son las tiendas que tiene en la ciudad de Panamá
“Conozco muchos empresarios aquí que ya están en quiebra y otros que si la situación continúa, también tendrán que cerrar”, indicó con preocupación.
Acotó que los comerciantes están haciendo todo lo que pueden para sostener los negocios, pero que la situación es casi insostenible.
De acuerdo con el comerciante de artículos de lujo, aunado a la millonaria deuda venezolana y al arancel impuesto por Colombia, enfrentan también la inflación en el país, que no es nada atractiva para los compradores.