Opinión
- Algunos visitantes del Casco Antiguo, como la colombiana Alejandra Camargo, comentaron que visitando este sector antiguo de la ciudad capital recuerdan la misma zona histórica que posee Cartagena de Indias, en Colombia. Este tipo de lugares te transporta a otra época, por eso son tan concurridos por cierto tipo de personas con gustos diferentes y con cierto poder adquisitivo, agregó.
- Estefanía Tuñón fue otra de las visitantes, en este caso panameña, que aseguró asistir a la zona por su movimiento nocturno que calificó de diferente por razones como el hecho de poder caminar por las aceras entre infraestructuras que datan de hace más de 500 años, como si se tratara de otro país u otra época.
- Comentó que al menos una vez a la semana visita con su familia este lugar, de día o de noche.
Los cierres temporales de los locales en el Casco Antiguo continúan, mientras que algunos bares siguen sin contar con los permisos de operación necesarios.
Hace algunas semanas, varios locales de uno de los sectores turísticos más frecuentados de la capital fueron cerrados nuevamente, limitándoles las operaciones hasta las 12 de la medianoche.
Sin embargo, pocos días después se observaron abiertos hasta altas horas de la madrugada, ante los ojos de los agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI), quienes no se mostraron en desacuerdo.
Dos meses atrás, el alcalde José Isabel Blandón y funcionarios del Municipio de Panamá llevaron a cabo un operativo en diversos bares ubicados en el Casco Antiguo, en el que unos 14 locales resultaron cerrados por falta de permisos adecuados.
En esa acción, las autoridades sacaron a los clientes que se encontraban ocupando las mesas de los locales, como medida a la falta de permisos.
El ministro encargado de Comercio e Industrias, José Manuel Grimaldo, comentó que en el recorrido que realizó en el área del Casco Histórico encontró locales cuya declaración de operación era alquiler de salones de fiesta, mientras que adentro había una discoteca.
Asimismo, comentó que algunos locales no cuentan con las medidas de seguridad pertinentes y que ponen en peligro a los jóvenes que van de fiesta a la zona.
A pesar de esto, algunos de los propietarios de locales, como Rubén Delgado, aseguraron que las amonestaciones, cierres o avisos también se dieron por falta de anuncios de no fumar o salidas de emergencia, así como la regalía de cigarrillos, entre otras causales planteadas.