Las diferencias a lo interno de la Defensoría del Pueblo, entre la defensora adjunta, Elsa Fernández, y el defensor del pueblo, Alfredo Castillero Hoyos, han entorpecido la labor que se realiza en la institución porque no se trabaja en equipo.
Prueba de ello es que el papel que lleva a cabo la Defensoría del Pueblo ha sido criticado por miembros de la sociedad civil organizada y por diputados de la Asamblea Nacional, debido a que guarda silencio ante algunos temas que afectan, principalmente, a la población.
El diputado Leandro Ávila, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), es uno de los que ha cuestionado el trabajo del ombudsman al frente de la institución por estar "ausente del debate nacional".
Dicha ausencia despertó el interés de los diputados, quienes lo citaron al pleno Legislativo para que respondiera varias preguntas; sin embargo, su intervención el pasado 2 de octubre quedó incompleta por no poder responder ante los cuestionamientos de la diputada Ana Matilde Gómez.
Al regresar a la Asamblea, la semana siguiente, Castillero Hoyos adujo que su silencio es porque está ordenando una institución que quedó en crisis, pero, han pasado 16 meses y no se ve su presencia en problemas de las comunidades.
En conversación con Panamá América, la defensora adjunta lamentó que no haya podido cumplir con su función en materia de educación, virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y derechos humanos, a pesar de que ha dado a conocer la situación.
Pese a que Castillero Hoyos afirmó que mantiene "correcta relación laboral" con la funcionaria, Fernández lo desmintió al decir que una relación correcta se basa en el trabajo en equipo y una relación de transparencia.
Denunció que no se le está considerando sus funciones por ser mujer, lo que pareciera ser un problema de género.
"Hay una relación de incongruencia y se nos hace difícil que se piense que como mujer no tenemos la capacidad de que podemos ocupar puestos de toma y mando", reveló Fernández a este diario.
La defensora adjunta envió una nota hace unos días a la Asamblea, con la finalidad de conocer acerca de las múltiples denuncias que han recibido los diputados y espera que se nombre una comisión de investigación, como dice la ley.
El defensor también se ha excusado en problemas económicos por la falta de presupuesto adecuado para poder cumplir sus funciones.
El exdefensor del pueblo Ricardo Vargas le recomendó al actual defensor, empoderar a la población con la institución y abordar hasta tres temas principales, de manera que pueda enfocarse mejor en un sector.
Como ejemplo, el exfuncionario dijo que el sistema de salud pública deja mucho que desear y Castillero Hoyos debe enfocarse en que la población reciba una mejor calidad de atención.
Guarda silencio
Este medio intentó gestionar una entrevista con el defensor del pueblo para que aclarara las denuncias en su contra sobre supuesto acoso laboral.
No obstante, se nos informó que no hablaría sobre ese tema.
Luego, la Defensoría del Pueblo respondió por medio de su Departamento de Relaciones Públicas otras consultas sobre el trabajo que ha hecho la institución hasta el momento.
Se nos informó que desde enero hasta la fecha han actuado como mediadores para que se den posibles soluciones, de manera pacífica, en más de 12 conflictos.
Entre ellos, el acuerdo entre el Ministerio de Educación y los docentes del colegio José Antonio Remón Cantera por el que las autoridades se comprometieron en restaurar y reforzar las estructuras del plantel, que se encuentran en mal estado, y la mediación entre Mi Bus y un grupo de personas que quedaron con lesiones tras sufrir accidentes.
Gestión
16 meses de gestión lleva el defensor del pueblo, Alfredo Castillero Hoyos.
80% Es la ejecución presupuestaria de la Defensoría del Pueblo a la fecha.