Sociedad

Gobierno de Varela, en mora en el tema de constituyente

La convocatoria a una asamblea constituyente paralela es uno de los compromisos que adquirió el presidente de la República, Juan Carlos Varela, durante la...


  • 43 años han pasado desde que se fijó la base de nuestra Constitución.
  • Cambios profundos a la Constitución no se realizan desde la dictadura.
  • La constituyente sería instalada cuando terminen varios juicios.

@PanamaAmerica

La convocatoria a una asamblea constituyente paralela es uno de los compromisos que adquirió el presidente de la República, Juan Carlos Varela, durante la campaña electoral, pero a menos de dos meses para cumplir un año de gestión se mantiene en mora con la población, situación que preocupa a empresarios y miembros de la sociedad civil.

 

En su plan de gobierno, el presidente Varela dijo que el segundo año de su administración estaría destinado a cumplir con esta iniciativa; no obstante, en el punto 2.3 de su plan “El Pueblo Primero”, el entonces vicepresidente prometió que para su primer año de gestión realizaría los preparativos para esta labor.

Contrario a ello, el presidente ha dado prioridad a su agenda judicial para atender casos penales contra exfuncionarios y enemigos políticos, descuidando a su paso algunos compromisos como la inversión y seguridad jurídica, en la que la economía ha sufrido un desaceleramiento.

 

Ante este incumplimiento, el expresidente de la República Ricardo Martinelli advirtió ayer que se podría ahuyentar la inversión extranjera por la toma de decisiones del Gobierno y anunció que apoyará con todos sus “esfuerzos llamar a una nueva Constitución”.

El expresidente escribió en su cuenta de Twitter que una nueva Constitución es necesaria “por el deterioro total de los tres órganos del Estado. Como yo la pido. No la harán”.

 

Martinelli aseguró que ha conversado con inversionistas foráneos y han dicho que “hay que estar loco para invertir ahora en Panamá. Por más que refuté en contra de eso, no pude, no hay ley”.

Sostuvo que en este momento hay “más retorno a la inversión y más seguridad jurídica en el planeta Marte que en Panamá, con este gobierno que irrespeta las leyes por perseguir”.

 

Por su parte, el dirigente empresarial y defensor de los derechos humanos Roberto Troncoso considera que la administración del presidente Varela no ha entendido que el país requiere, y está ansioso, de un proceso constituyente.

“Todo el mundo se lo ha solicitado, él lo prometió, y el país está preparado porque venimos con esto desde los años ochenta”, recalcó Troncoso, quien afirma que esto sería para modernizar el país y corregir los entuertos creados por las administraciones pasadas.

Explicó que en este momento estaría de acuerdo con una constituyente paralela, a pesar de ser partidario de la originaria.

“Una Constitución nueva, no los emparches que ha habido del ochenta y cinco y noventa y tanto para el Canal; esto no va a solucionar los problemas, pero créame que va a cambiar considerablemente la gestión democrática que se ha venido haciendo”, apuntó el dirigente empresarial, quien dijo que antes de que finalice este año espera que el presidente convoque a un proceso constituyente.

Por su parte, el presidente del partido Cambio Democrático, Rómulo Roux, dijo: sentimos que es de suma importancia que el presidente Varela cumpla con la promesa de la constituyente. Fue uno de los ejes centrales de su campaña, y sorprende que haya quedado en el olvido.

Como partido, Cambio Democrático conformará una comisión de trabajo para empezar a trabajar en este tema, y vamos a insistir en que se inicie el proceso lo antes posible. El país lo requiere.

Necesitamos hacer las reformas a la Constitución para lograr un balance real entre los tres órganos del Estado. Sin eso, jamás tendremos la independencia que una democracia real requiere, afirmó Roux.

Al respecto, el analista político Edwin Cabrera plantea que “hay que tener claro que las constituyentes se hacen cuando la sociedad considera que hay instituciones que deben modernizarse, y en el caso de Panamá existen instituciones que ameritan revisión”.

Añadió que el temor existe en el sector empresarial en que se paralice la economía durante el tiempo que demore el proceso y luego gente muy creativa haga modificaciones a la constituyente a conceptos de fondo y de forma como el modelo económico.

En tanto, Esmeralda Arosemena de Troitiño, exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), manifestó que durante un proceso constituyente no es necesario que se paralice la gestión pública.

De Troitiño señaló que en el desarrollo de los acontecimientos que tiene el país no hay duda de que nuestras estructuras y los poderes públicos requieren de una modificación, reestructuración y cambios fundamentales en el manejo de la política por parte del poder público.

“Es lo que deberá evaluar el Gobierno, y la Concertación Nacional tiene en sus manos eso, y por qué no hacer los llamados a este poder ciudadano de que se manifieste y exprese qué queremos cambiar, aunque el proceso de la constituyente se dé a finales de este año”, detalló Troitiño.

La cúpula empresarial del país considera que la convocatoria para reformar la Constitución está retrasada y debe involucrar cambios profundos, además de darles participación a los sectores que mueven la economía del país.

Carlos Fernández, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, indicó que “las reformas que se realicen a la Carta Magna deberán tomar en cuenta las recomendaciones de los abogados, expertos constitucionalistas, y todos los sectores que aspiramos mantengan el desarrollo institucional, social y económico de nuestro país”.

La presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Elisa Suárez, afirmó que se ha perdido tiempo y que el presidente Juan Carlos Varela debió convocar la reforma constitucional desde el inicio de su gestión.

Sostuvo que para evitar errores, el Gobierno debe invitar a participar a todos los sectores para discutir lo que más le conviene al futuro del país. “Yo creo que los problemas son fáciles de resolver, siempre y cuando haya buena voluntad de los funcionarios, solo es cuestión de ponerse de acuerdo”, señaló.

Mientras, Ricardo Sotelo, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), destacó que este es un tema que requiere de una planificación profunda, por lo que se debió empezar a trabajar temprano en él para que se eviten futuros errores. “Este es un país que anda tan enredado que al final del camino quizás un enredo más no sea beneficioso”, recalcó.

Agregó que para lograr reformar el país, primero debe ser el funcionamiento de la Asamblea Nacional, porque es donde surge la mayor cantidad de “situaciones extrañas” que tienen enredado el país, y funciones que no le compete.

Tiempo

  • 1972 es el año cuando se modificó la última Constitución, escrita durante la dictadura militar.
  • 2 años después de las elecciones, prometió el presidente que sería convocatoria de la constituyente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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