Sociedad

Guerra entre cervecerías pone en jaque a la Fepafut

La Cervecería Barú Panamá ejecutó un secuestro en contra de la Fepafut por unos 6 millones de dólares, por supuesto incumplimiento de contrato. Actualmente la Fepafut tiene un contrato vigente con la Cervecería Nacional, hasta el 2018, por unos 10 millones de dólares.


Redacción (nacion.pa@epasa.com) /

Lo que dice la Cervecería Barú

  • Rossana Uribe - Relacionista Pública
  • Es un arbitraje que ya se sabía que venía. Ellos sabían que venía, desde el momento en que de manera unilateral la Fepafut rescindió el contrato que tenía firmado y vigente. En ese momento ya se sabía que esto iba a dar lugar a una demanda, a acciones legales. Estamos preparados para ello, estamos tranquilos, ellos supieron que venía y eso era algo lógico que sabían que iba a pasar y pasó. En el contrato al contrario había cláusulas que decían que se tenía que resarcir e indemnizar. Imáginate que tienes patrocinio desde el 2008, inviertes mucha plata, en camerinos para la selección, en cuñas, en imagen, en un montón de cosas. *Eso (el secuestro) siempre sucede en caso de arbitraje. Se deja una cantidad como una garantía que pudiera en un momento dado cubrir la demanda. *Cervecería Barú ha demostrado apoyar el fútbol con creces desde el año 2008, en momentos en que nadie creía en la selección. Sin embargo, Cervecería Barú Panamá creyó en la sele nacional, apostó a la sele nacional de una manera totalmente entregada, cómo es posible que ellos pueden decir que es un atentado al fútbol, es absolutamente absurdo.
  • Tienes que tener en consideración que cuando hay un contrato de esa magnitud hay inversiones previas que se hacen de publicidad, de uniformes, de camerinos, de muchas cosas... lo que conlleva daños y perjuicios.

Un conflicto comercial entre las principales compañías cerveceras del país toca a uno de los deportes más populares del país: el fútbol.

La disputa desencadenó en un secuestro de bienes a la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) por un monto de 7 millones de dólares, que en una u otra forma afecta el desempeño de la selección de un país que tiene el sueño de llegar a Brasil 2014.

El conflicto surge, luego de que la Cervecería Barú Panamá llevó a la Fepafut a un arbitraje comercial, tras el supuesto incumplimiento de un contrato de patrocinio de 120 mil dólares por año, desde 2010 hasta 2014.

La génesis de la disputa tuvo su origen en diciembre de 2012 cuando la Fepafut firmó un nuevo contrato con la Cervecería Nacional hasta el 2018, por el orden de 10 millones de dólares.

 

Cervecería Barú Panamá aseguró, en un comunicado anterior, que la decisión de cancelar el contrato de patrocinio se tomó de forma unilateral y sin justificación, lo que motivó a la empresa a solicitar el arbitraje. Dicho contrato, según la empresa, incluía toda la etapa clasificatoria de la selección al mundial y la participación en el mismo, en caso de clasificar. Tras la polémica noticia, el presidente de la Fepafut, Pedro Chaluja, explicó que basados legalmente en el contrato que tenían firmado, en ese entonces, con cerveza Panamá, se acogieron a la cláusula de terminación del contrato, que les permitía terminar unilateralmente el mismo bajo ciertas condiciones, paso que dieron debidamente asesorados por su equipo de abogados.

Pero, contrario a lo que alega la empresa, Chaluja aseguró que sí notificaron a la empresa y que incluso, cuando lo hicieron recibieron una respuesta escrita de la Cervecería Barú Panamá reconociendo el derecho de la federación de dar por terminado el contrato y que fue así como se acogieron a la cláusula octava.

“De momento, nos hemos enterado que cerveza Panamá ha secuestrado a la Federación Panameña de Fútbol por aproximadamente 7 millones de dólares. Desconocemos la composición de estos siete millones de dólares porque no nos han notificado formalmente la demanda”, dijo Chaluja.

 

El conflicto ya empezó a tocar las finanzas de la organización. “Al investigar con los bancos nos damos cuenta que hay un secuestro parcial y que patrocinadores les han informado que han recibido las notificaciones jurídicas de congelar cualquier pago a favor de la Fepafut”, agregó.

Los directivos de la Fepafut aseguran que se han asesorado debidamente y tienen que esperar hasta la próxima semana, cuando sean formalmente notificados de cuál es la demanda, por qué los demandan, de dónde sale esa cifra de 7 millones de dólares, ya que lo que quedaba pendiente del contrato era 240 mil dólares.

Caminos legales

 

De acuerdo con Lorgio Bonilla, especialista en procedimiento civil, la Fepafut tiene dos caminos para atacar dicho secuestro.

En primera instancia la federación puede consignar el monto del secuestro a través de una fianza o con dinero en efectivo. El segundo camino los llevaría a atacar el secuestro dictado por el Juzgado de Circuito con una apelación ante el Primer Tribunal Superior de Justicia, acción que no detendría el secuestro, ni el proceso arbitral, que no es más que una garantía que utiliza la empresa, para asegurar al final del proceso la cuantía demandada.

Sobre el proceso arbitral, Bonilla explicó que si se llegó a esta instancia es porque dentro del contrato firmado por ambas partes existe una cláusula arbitral, para dirimir cualquier controversia entre ambas partes; en este caso la terminación anticipada de un contrato, lo que da pie a que se inicie el proceso arbitral al ser admitida la demanda. Tras concluir este punto se notifica a la parte demandada, luego se constituye el tribunal arbitral para dirimir la controversia, después se pasa a la etapa de práctica de pruebas periciales o documentales (el contrato) y por último se va a una audiencia arbitral en donde se dicta un laudo arbitral (sentencia) a favor o en contra del demandado.

Si la Fepafut recibe una sentencia en su contra, puede jugarse una última carta; que es presentar un recurso de anulación ante la Sala Cuarta de Negocio Generales de la Corte Suprema.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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