El proyecto de construcción y equipamiento del hospital Manuel Amador Guerrero en Colón y del Anita Moreno en Los Santos, a cargo de IBT Group, está a un paso de quedar en manos del Tribunal de Contrataciones Públicas si la empresa incumple con la entrega del proyecto en el plazo pactado. En el Ministerio de Salud (Minsa) consideran rescindir el contrato.
El titular del Minsa, Javier Díaz, reconoció que el evidente atraso en el avance de los cuatro hospitales en construcción a cargo de IBT desde 2010 hizo que se “concedieran plazos a los hospitales para entrega en enero de 2014”. El contrato inicial establecía como fecha límite de entrega octubre del año que transcurre.
IBT tiene su sede en Florida, Estados Unidos, y sus oficinas en Panamá desde 2009.
Y a dos meses para que venza el nuevo plazo, la empresa está contra la pared y bajo una segunda advertencia presidencial de rescindirle el contrato si no cumple con el cronograma de entrega de los hospitales, con particular referencia al Manuel Amador Guerrero y el Anita Moreno. El contratiempo trastocaría la programación de entrega establecida por el Gobierno.
En el Minsa, el reporte de avance del hospital de Colón, valorado en 110 millones de dólares con 477 camas distribuidas en cuatro niveles y 998 estacionamientos, es de 18%, y en el Anita Moreno es del 32%.
“No ha logrado (IBT) alcanzar el ritmo adecuado en el Amador Guerrero, por lo cual la opción de rescindir el contrato es lo que se está considerando”, es el aviso del ministro Díaz.
La advertencia contra la empresa tuvo un precedente similar. En junio de este año, en un recorrido por el proyecto del hospital Anita Moreno de Los Santos, el presidente Ricardo Martinelli reaccionó sorprendido. “Esto es inaudito (...), llego a ver los avances de la obra y no hay casi nadie trabajando, esta empresa IBT no está haciendo su trabajo y tienen que cumplirle al pueblo, no importa la empresa que sea”, fue la declaración en su momento del gobernante sobre los atrasos en la obra.
Cinco meses después de aquel primer llamado de atención, el mandatario nuevamente se refirió al tema. Esta vez fue más directo y pidió al ministro Díaz revisar el contrato N.° 85 de 2010 sobre el estudio, diseño, construcción, equipamiento y financiamiento del hospital Manuel Amador Guerrero y el contrato N.° 183 sobre la construcción del hospital Anita Moreno. En ambas obras, el desarrollo de los trabajos preocupa a las autoridades.
“Vamos a rescindir el contrato para hacer que la compañía de seguros venga, ejecute la fianza y termine la obra”, advirtió el mandatario en el acto inaugural de un Centro de Atención Primaria en Salud Innovador (Minsa-Capsi) en Ocú, a cargo de la misma empresa.
La justificación presidencial es “que no es justo que el Estado haya hecho una inversión tan grande, haya pagado por la construcción de unas instalaciones, y la empresa no haya cumplido en el tiempo convenido”. IBT Group se adjudicó desde 2010 nueve proyectos del Minsa, entre hospitales y Centros de Atención Primaria.
El contrato N.° 183 del hospital Anita Moreno recibió la segunda adenda en abril de 2012 sobre los sistemas de financiamiento. Un mes antes, la administración del exministro Franklin Vergara también autorizó una adenda similar para el hospital que construye IBT en Colón.
En ambos documentos se establece que “por la naturaleza del contrato bajo la modalidad de llave en mano con el contratista, el mismo conlleva unos costos indirectos mayores”.
La Caja de Seguro Social (CSS) también aparece en la lista de clientes de la empresa. IBT está a cargo de la construcción de la Red Nacional de Hemodiálisis, compuesta por 17 salas, a un costo de 126 millones de dólares. De ese grupo que comprende la construcción de 13 salas y la remodelación de otras cuatro existentes, solo se han entregado 12. El contrato por este proyecto, que beneficiará a 59,000 pacientes en tratamiento de hemodiálisis, establece que antes de fin de año deberían entregarse las obras.
En Colón, el ultimátum dado por el mandatario provocó reacciones de respaldo. Anacleto Ceballos, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Colón, consideró necesario rescindir del contrato. “Estamos de acuerdo con el presidente Martinelli, ya que Colón está ávido de respuesta de un hospital”, dijo Ceballos.
El dirigente empresarial señaló “que ahora deben hacer que se ejecute la póliza de seguro por incumplimiento, y que se busque otra empresa que finalice el contrato de construcción”.
Por su parte, Felipe Cabeza, dirigente del Frente Amplio por Colón, mencionó que “no es la primera vez que siguen licitando y repitiendo errores”, al referirse al proyecto de construcción del Manuel Amador Guerrero.
En su momento, el vocero de IBT Group, Raúl Cedeño, declaró que la empresa contratista cumplirá con los plazos estipulados.
“IBT trabaja para darles cumplimiento a los tiempos de entrega establecidos en cada uno de los proyectos de salud que construye”, fue la versión dada por Cedeño a Panamá América.