El escándalo por la creación de empresas fantasmas que vinculan a la firma de abogados Mossack y Fonseca, fue el tema elegido por el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino en la carta de esta semana.
Dijo que este caso es una muestra de la selectividad de la justicia en Panamá.
“Ahora sí vale la presunción de inocencia”, fueron los planteamientos que hizo el ministro Mulino al referirse a la investigación que abriera de oficio el Ministerio Público ante las publicaciones internacionales que hacen referencia a este escándalo.
La razón, según Mulino, se debe a que se trata de un amigo del presidente Juan Carlos Varela, quien está involucrado en el escándalo.
“Si él (el presidente Varela) hubiera solicitado el mismo domingo pasado en la noche la investigación real que estos hechos demandan, y la misma se hubiera iniciado con mediana y certera velocidad, quizás hoy tuviera la moral para exigir respeto hacia el país”, redactó Mulino al destacar que el hecho que el escándalo se haya titulado los papeles de Panamá, eso le hace daño al país.
“No son los papeles de Panamá, sino los papeles de su ministro consejero, presidente de su partido, donante de su campaña y quién sabe cuántas cosas más”, destacó el ministro Mulino en su carta semanal.
Indicó que al final no pasará nada haciendo alusión a la justicia selectiva que han venido denunciando los funcionarios del anterior gobierno, muchos de estos detenidos de manera preventiva.
Mulino, quien también fuera canciller, considera que se está desenfocado en el esfuerzo que realiza el Gobierno para sacar a Panamá de la lista gris de la OCDE.
Según Mulino, los países actúan bajo intereses económicos y de poderío como nación, y Panamá estaría en desventaja en negociaciones bilaterales.
“En política exterior, la toma de decisiones obliga a reflexiones muy profundas, sobre todo para lograr el fin propuesto y evitar tener que tragar palabras. Esto no se soluciona con propaganda. Me duele decirlo”, destacó Mulino.
Clave
Constituyente: Pido disculpas por no escribir hoy la segunda parte de mi carta anterior sobre la constituyente. La otra semana la concluyo. Me resulta ineludible referirme hoy a los Panamá Papers.
Objetivo: Confieso que me resulta incómodo este tema. A pesar de mi condición de preso político, por la venganza de Varela y su equipo, trataré de ser objetivo. Además, soy abogado y en las décadas que tengo de serlo, he visto pasar de todo respecto de este escabroso pero no nuevo tema. En no pocas ocasiones, el nombre de Panamá ha salido mencionado por estar sociedades panameñas en problemas internacionales, atadas a personajes oscuros.
Investigación: Lo triste de todo esto, entre muchos otros efectos, es que en esta investigación hayan participado 5 periodistas de “La Prensa” y hayan permitido que se usase el nombre del país para bautizar el resultado de esa investigación sin precedentes en la historia.