@adielbonillam
Luego de la lectura del veto parcial del proyecto de ley 10, el diputado proponente, Leandro Ávila, no escondió su frustración, y acusó a la Cámara de Comercio de ejercer influencia y “poder político” en detrimento de los intereses del pueblo.
“Ellos [el Ejecutivo y los empresarios] querían tener un nuevo negocio, y a la Asamblea no le quedó más remedio que dar mínimamente 3 horas para que los consumidores pudieran comprar”, esbozó el diputado perredista.
Pero a pesar de este periodo razonable de estacionamiento gratis, el proyecto fue vetado, y se sugirieron adecuaciones.
“Dudo que se puedan hacer los correctivos. Porque yo conozco a los asesores de Presidencia... ellos trabajan para el interés del que regenta el país, y van a hacer siempre las cosas para quedar bien con el jefe”, dijo en tono crítico Ávila.
Y agregó que él mismo estaba equivocado cuando pensaba que el poder político de este país estaba en la Avenida A (en la Presidencia de la República) y en Plaza 5 de Mayo (en la Asamblea Nacional).
“No es así. El poder está en la Avenida A y en la Cámara de Comercio, que hace con el pueblo lo que le da la gana”, afirmó en alusión a la influencia sobre el Ejecutivo de esta organización empresarial que desde un inicio mostró su descontento ante el proyecto que limitaba el negocio de los estacionamientos.
Ante estos fuertes señalamientos, se intentó obtener una reacción oficial por parte de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, pero su presidente, José Luis Ford, no respondió las llamadas a su celular.
Y uno de sus voceros, Marco Jänicke, se limitó a responder: “Por el momento no daremos reacción; probablemente mañana [hoy]”.
La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa tampoco reaccionaron.
Discordias
- 56-A artículo del Proyecto de Ley 10 que obliga a los propietarios de centros comerciales a dar 3 horas de estacionamiento gratis a los clientes que consumen.
- 56-B artículo que declara nula las típicas cláusulas insertada en los tiquetes expedidos por el propietario o administrador de locales o centros comerciales, que los exonera totalmente de responsabilidad por las pérdidas, hurtos, robos, apropiación indebida, accidentes o cualquier daño material ocurridos en los vehículos de los consumidores.