A pesar de que los índices de cobertura de agua potable en 2014 muestran una tendencia positiva, la percepción de la ciudadanía es otra.
Falta constante del suministro en los hogares, interrupción esporádica de la distribución o daños en las potabilizadoras, son algunas de las preocupaciones que afectan a los miles de panameños que aún no cuentan con un servicio de calidad.
Sin embargo, cada mes llega puntual el recibo de consumo del Idaan.
En este sentido, Yakarta Ríos, presidenta de la Asociación de Consumo Ético, manifiesta que el problema radica en que las infraestructuras (tuberías y demás) están deterioradas y que el Idaan no las está reparando.
"El mantenimiento que se le debe dar a la red de distribución de agua no es el adecuado, por eso, no significa que siempre que hay una tubería en una comunidad, haya agua, ya sea urbana o rural", dijo.
Para las autoridades encargadas del Idaan, "el déficit provocado por la morosidad de los usuarios, que llega a los 100 millones", es el talón de Aquiles de la institución, mencionó Julia Guardia, directora del Idaan.
Otro punto en contra son las conexiones ilegales. Solo en Arraiján, el Idaan ha detectado 14 mil.
Se suma al calvario el despilfarro de algunos consumidores que no la racionan.
Entre las alternativas para lograr el funcionamiento del Idaan y que la distribución sea más balanceada, se ha propuesto aumentar las tarifas.
Así lo cree el exdirector de Idaan Juan Antonio Ducruet. "Subiendo las tarifas a los que despilfarran el agua, midiendo y poniendo tarifas escalonadas que desincentiven el despilfarro, que es lo que lamentablemente no escuchamos decir a nuestras autoridades", sostuvo.
Hace unos meses, el Gobierno creó la Comisión de Alto Nivel de Seguridad Hídrica que elaborará un plan para reservar el vital líquido.