- 600 kilómetros será el recorrido de la línea de transmisión.
Registros
- 450 millones de dólares se estima podría ser la inversión del proyecto.
- 250 millones de dólares podrían representar la exportación de energía para Colombia.
Cifras
- 400 megavatios aproximadamente se podrían transportar a través de la línea.
- 1,500 megavatios aproximadamente es la demanda máxima registrada en el país.
- 2018 año en el que se estima que la línea de transmisión con Colombia esté finalizada.
Datos
- La interconexión contribuye a la diversificación de la matriz energética, aumenta la confiabilidad en el sistema y se constituye en una fuente de apoyo para los dos países.
- El proyecto se espera que esté finalizado en 2018, lo que podría darle una solución a la situación energética del país.
- La interconexión eléctrica con Colombia consiste en la construcción de una línea de transmisión eléctrica que conectará ambos países.
- El recorrido de la línea tendrá una longitud de 600 kilómetros aproximadamente.
- Expertos consideran que la interconexión es un factor importante para el sistema eléctrico de Panamá.
- Según los expertos, la conexión a la subestación Panamá II permite optimizar el desempeño del sistema, reducir pérdidas y evitar restricciones en la transmisión nacional.
En Panamá, las autoridades guardan silencio sobre el proyecto de interconexión eléctrica con Colombia, calculado en 450 millones de dólares. La razón es que se estaría autorizando la apertura del tapón de Darién a través de la instalación de una línea de transmisión eléctrica que conectará a ambos país.
El proyecto data de 2001, pero ninguno de los gobiernos anteriores se atrevió a poner en riesgo la barrera natural que separa a Panamá con Colombia. Para el país suramericano, se trata de un plan de negocios para poder vender energía a Panamá y Centroamérica.

El pasado 25 de julio, los presidentes Juan Manuel Santos y Juan Carlos Varela acordaron reactivar el proyecto que se busca esté operando en 2018.
Hasta ese punto se dio información en Panamá. Pero en Colombia ya está todo definido: programa de financiamiento, estudios ambientales, participación de cada país y lo más sensitivo, el recorrido de la línea de transmisión por el tapón de Darién.
El consorcio Interconexión Colombia Panamá (ICP) brindó detalles del proyecto. Se trata de la construcción de una línea de transmisión de 400 megavatios y 600 kilómetros de recorrido, 340 kilómetros en Colombia, 260 en Panamá. “Línea que partirá desde la subestación de Cerromatoso (Córdoba) hasta la subestación de Panamá II, en la provincia panameña de Darién”.
El consorcio ICP lo integran Interconexión Eléctrica (ISA) en la parte colombiana y la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) de Panamá, que aportarán el 50% del valor del proyecto cada uno.
De acuerdo con algunos informes, la inversión prevista será de aproximadamente 450 millones de dólares y el potencial de exportación de energía desde Colombia hacia Panamá se calcula que puede alcanzar 250 millones de dólares al año.
Andrés Villegas, gerente de ICP, detalló que el valor final de la inversión será resultado de los estudios de diseño en ejecución, que la cifra (450 millones) se ha estimado hasta ahora de manera preliminar.
Agregó que como resultado del modelo económico se encuentra una financiación cercana al 60% del valor del proyecto, lo cual implica que los aportes de capital de los accionistas (ISA y Etesa) serían inferiores a $100 millones (cada uno), lo que deberán desembolsar en un periodo de 3 años.
Destacó que en Panamá se ha considerado que el corredor a través de la comarca Emberá-Wounaan y cerca de Metetí se alinee con la carretera Panamericana hasta llegar a la ciudad de Panamá.
En el caso de Colombia, el experto señaló que el corredor ambiental propuesto rodea el golfo de Urabá y cruza la frontera a través del municipio de Acandí, sin intervenir el Parque Nacional Natural Los Katios (Colombia) ni el Parque Nacional Darién (Panamá).
En Colombia, el estudio actualizado de Diagnóstico Ambiental de Alternativas –DAA– se encuentra en evaluación por parte de la Anla, y será esta autoridad la que apruebe el corredor ambiental sobre el cual es posible desarrollar el proyecto. Mientras, en Panamá, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) se encarga de la viabilidad.
Pero los ambientalistas panameños han empezado a ponerse de acuerdo. Isaías Ramos, técnico del Centro de Incidencia Ambiental de Panamá, señaló que la construcción de la línea de transmisión por vía terrestre implica tácitamente la apertura del tapón del Darién.
“Cuando se construye una línea de interconexión, se tiene que dejar un espacio de servidumbre, cuando esa servidumbre se deje se va hacer básicamente un sistema de carretera que va a pasar de Colombia a Panamá. Lo preocupante de esto es saber si Panamá está en la capacidad de hacer el manejo social que corresponde y el asunto de la seguridad”, señaló Ramos.
Indicó que un proyecto como este requiere de que se construyan campamentos, genera un movimiento de personas y a la vez requiere intervenir y talar árboles en un área sensitiva. Ramos afirmó que la interconexión vía acuática reducía los conflictos sociales que traería el pasar por las comarcas y la tala que implica la instalación de las torres de interconexión.
“Lo que solicitamos al Gobierno es que la energía se maneje de la mejor manera, que el estudio se haga de la manera más abierta, participativa. No que las autoridades de ambos países decidan, sino que sea la ciudadanía, porque eso afectaría las comarcas, a toda la provincia de Darién. Si ya tenemos un problema con desplazados colombianos y les vamos a construir una servidumbre para que puedan pasar, se imagina eso. ¿Cree que hay suficientes policías para que cuiden toda el área?”, se preguntó Ramos.
La ambientalista Alida Spadafora manifestó que definitivamente que atravesar el área del Parque Nacional Darién y otras áreas aledañas no sería positivo, pero indicó que hay que conocer de las otras rutas, los estudios que se han realizado y los impactos para emitir un juicio y decir cuál es la mejor alternativa.
Asegura que definitivamente el proyecto tendrá un impacto y lo importante es que haya transparencia en el proceso y se dé a conocer la ruta.
La parte ambiental y de seguridad no son los únicos problemas que tendría que afrontar Panamá. Expertos también temen que Panamá quede dependiendo energéticamente de Colombia.
Humberto González, de la Comisión de Energía de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), señaló que de construirse la interconexión con Colombia, Panamá no debe descuidar la inversión en generación. “No podemos depender de esa interconexión, sino que debemos tener en nuestro territorio panameño suficiente capacidad de generación para satisfacer el 100% de la demanda”, advirtió.
Dijo que la interconexión debe servir para aprovechar la oportunidad de energía de bajo costo y enfrentar cualquier emergencia, “sin embargo, no debemos depender de ella, sino tener en el país suficiente capacidad instalada para abastecer la demanda y el crecimiento de la misma”, acotó.
Isaac Castillo, experto en temas energéticos, considera que la interconexión es una necesidad que ayudaría en gran medida al mercado eléctrico panameño y lo que haría sería incentivar la competencia entre los generadores.
En tanto, el secretario de Energía, Víctor Urrutia, manifestó que el proyecto no es la solución a todos los problemas del país, pero es un aporte importante a la seguridad energética y a la posibilidad de disponer de energía a precios atractivos para uso en Panamá. “Vamos a estar tratando de acelerar la ejecución de este proyecto para que pueda entrar en servicio en un tiempo razonable”, aseveró sin entrar a debatir sobre la parte ambiental y de seguridad.
“La idea es que Colombia pueda vender energía a Panamá, ya que necesitan de ese recurso”, manifestó a varios medios colombianos el ministro de Minas y Energía, Amilkar Acosta.
Destacó que este proyecto es de gran beneficio para Colombia porque en la medida que se dé la interconexión con Panamá, esto permitirá llegar al mercado de Centroamérica y el Caribe.