En Llano de Piedra, los moradores se sienten secos, y no precisamente por los latigazos del sol que castiga pueblos, montañas y llanuras con 32 grados celsius, una temperatura ideal para refrescarse, comentan sus pobladores, sino que su resequedad de garganta no se debe únicamente al inmisericorde clima. No… su mal humor es culpa de la temida ley seca, una medida adoptada por las autoridades del Tribunal Electoral debido a la celebración de unas elecciones parciales en las que está en juego una curul en la Asamblea Nacional de Diputados (AN).
Hoy los distritos de Macaracas, Tonosí y Los Santos tienen por decreto la prohibición de comercializar o consumir cualquier tipo de bebida alcohólica hasta el mediodía de mañana, lunes.
La norma incluye vinos, cervezas, rones, bebidas fermentadas y demás.
Esto cambia el panorama de estos pueblos, en el que cada fin de semana se acostumbra a pasar un rato en las innumerables cantinas, señala el párroco de la iglesia de La Colorada, en La Villa de Los Santos.
Pues aburridos, aquí las parrilladas le dan vida al pueblo aunque no debiera ser así, cuenta el padre.
Los caseríos de estos tres corregimientos y sus calles, en muy buen estado por cierto, están desiertos.
La bulla del viento cruza veloz los potreros y las siembras, maíz y caña en su mayoría, lucen asfixiadas por el calor. El ganado trata de escarbar con su lengua el poco pasto comestible. Qué pasará en la época seca si vamos a este ritmo, se pregunta el religioso.
Sobre este último asunto, varias de las personas consultadas piensan que ninguno de los tres candidatos ha expresado preocupación alguna.
En Azuero, el problema del agua es real, debido a los últimos hechos que obligó a las autoridades de Salud a prohibir el consumo del vital líquido, así como de confianza, luego de esto.