El Gobierno y la oposición intercambiaron acusaciones sobre la responsabilidad de los hechos de violencia que se han registrado en algunas partes de Venezuela que, según las autoridades, han dejado al menos siete muertos y 61 heridos, luego de los comicios presidenciales para suceder al fallecido mandatario Hugo Chávez.
Luego de que el presidente electo Nicolás Maduro señalara a su rival Henrique Capriles de las violentas protestas y acusara a Estados Unidos de financiar las marchas, el líder opositor dijo que el Gobierno es el verdadero responsable y solo busca desviar la atención de lo más importante, que es disipar cualquier duda sobre los resultados de los comicios del domingo.

“Si el Gobierno no resuelve esto democráticamente, respetando que la mitad del país piensa distinto, ¿cuánto tiempo va a sostenerse?”, dijo el opositor.
Capriles pidió a sus seguidores no caer en las provocaciones del Gobierno y canceló una marcha prevista para hoy en la capital de Venezuela que él iba a encabezar y que se iba a dirigir a la sede del Consejo Nacional Electoral, donde la oposición iba a formalizar su petición de recontar la totalidad de los votos.
“Yo he tomado la decisión: hoy no vamos a movilizarnos y les pido a todos mis seguidores recogerse, el que salga está en el lado de la violencia”, dijo el opositor, y en su lugar convocó a nuevos “cacerolazos” el resto de la semana a manera de protesta. “El Gobierno quiere que haya muertos en el país”, dijo el abogado de 40 años, que sostiene que él ganó las elecciones y no Maduro, de 50 años y que fue designado por Chávez como su sucesor. Poco más de una hora después de iniciada la rueda de prensa de Capriles, transmitida en vivo por la televisora privada Globovisión, Maduro reapareció en el canal estatal y pidió enlazar todas las señales de radio y televisión, incluidas las privadas. En breve, Capriles salió del aire.
Poco antes, Maduro había dicho que no dejaría que Capriles marchara en la capital del país. La Fiscalía General de Venezuela aseguró que siete personas murieron y 61 resultaron heridas en medio de protestas y hechos de violencia registrados en el país. Hasta ahora, ni el Gobierno ni la fiscalía han mostrado evidencia alguna sobre la existencia de los muertos y heridos.
Capriles dijo sobre los supuestos fallecidos que “no son de protestas” y recordó que tanto la fiscalía como los policias están en manos del Ejecutivo.
“La embajada ha financiado y dirigido todos los hechos de violencia”, dijo antes Maduro.
No es la primera vez que el presidente electo y, antes, el fallecido Chávez acusan a Estados Unidos de financiar protestas opositoras en Venezuela.
En algunas ciudades del país varias personas respondieron al llamado de Capriles y se organizaron para ir a las sedes locales del Consejo Nacional Electoral a pedir el recuento de votos.
En al menos una de las marchas opositoras de ayer las autoridades arrojaron gas lacrimógeno a los manifestantes.
Maduro también advirtió que no reconocerá a los gobernadores del país si ellos no hacen lo mismo que él, en una aparente referencia a los dos únicos mandatarios estatales: Capriles, del estado central de Miranda, y su jefe de campaña Henry Falcón, del occidental de Lara.
La fiscal Luisa Ortega, quien primero reportó la muerte de las siete personas en manifestaciones ocurridas el lunes y sobre las lesiones de los 61 restantes, dijo que 135 personas habían sido detenidas.
Ortega no reveló las identidades de muertos o heridos ni de los detenidos ni las condiciones o lugares donde ocurrieron los presuntos hechos.
En una alocución televisada, Maduro dijo que cinco de los muertos habían fallecido el lunes por disparos de arma de fuego, dos de ellos en el municipio de Baruta, anexo a la capital venezolana, y otro más en el estado occidental de Táchira.
La fiscal Ortega dijo que las personas muertas eran humildes, pertenecientes a la clase obrera. Sin mencionarlos por nombre, la fiscal dijo que el “candidato que no fue favorecido por el pueblo venezolano” es responsable porque “incita a la ciudadanía a tomar acciones de calle”.
Maduro fue un paso más allá y culpó directamente a Capriles de lo sucedido.
“Usted es responsable de los muertos que hoy estamos velando”, dijo Maduro en referencia a Capriles, a quien llama “candidato derrotado”.
Horas después, justo al tiempo en que se esperaba una rueda de prensa de Capriles, Maduro ordenó un enlace en cadena nacional televisiva para que transmitiera una reunión con directivos de la petrolera estatal PDVSA en la que volvió a arremeter contra la oposición.
Sin embargo, sí convocó a sus seguidores a marchar el viernes, cuando se tiene prevista su juramentación ante la Asamblea Nacional.
“La gran marcha sobre Caracas... que nos juramentemos juntos”, dijo el dirigente.
Nicolás Maduro también anunció a la prensa que se había iniciado una investigación contra un grupo “pequeño de militares”, aunque no dijo el motivo, y agregó de inmediato que la mayor parte de la fuerza armada permanecía fiel a “la revolución”.