Precaución
- Factores protectores
- Entre los patrones de familia que ayudan a mantener las buenas relaciones y evitar los riesgos, está el apoyo permanente de los padres y viceversa, buenas relaciones sociales, promover la confianza en sí mismo, buscar ayuda cuando surjan dificultades, aconsejar en caso depresivo, integración social en actos deportivos, asociaciones religiosas, clubes y otras actividades que mantengan la relación de afecto.
En síntesis
El problema de los suicidios es visto de cerca por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Reportan que en el mundo cada 40 segundos se registra un caso de suicidio que al año se traduce en un millón de personas que pusieron, por su propia voluntad, fin a su vida.
La preocupación se analiza en base al comportamiento de las cifras que en los últimos 45 años registra este flagelo con un aumento del 60% a nivel mundial.
Para atacar el problema, la OMS declaró el 10 de septiembre, “Día Mundial para la Prevención del Suicidio”, con el fin de fomentar prácticas para su prevención.
“Cada día hay en promedio tres mil personas que ponen fin a su vida, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue”, plantea la OMS en su informe.
Ante la escasez de estrategias gubernamentales para atacar el problema, la OMS en su portal electrónico dejó plasmada su preocupación que resume en “desafíos y obstáculos”.
“A nivel mundial, la prevención del suicidio es una necesidad que no se ha abordado de forma adecuada debido básicamente a la falta de sensibilización sobre la importancia de ese problema y al tabú que lo rodea e impide que se hable abiertamente de ello”, se lee en su portal web.
Además, existe un punto que en el Cifhu apoyan con firmeza, y es que la fiabilidad de los sistemas de certificación y notificación de los suicidios requiere importantes mejoras.
Mientras se trabaja en el tema, en el Instituto de Salud Mental (Insam), el sub director, Carlos Saavedra, dijo a[B]Panamá América [/B]que a la entidad ingresan por mes un promedio de 60 y 75 pacientes. De ese grupo, el 80% lo hace por diagnósticos de trastornos mentales como: esquizofrenia, trastorno afectivo bipolar, trastorno depresivo mayor, trastorno mental y del comportamiento secundario al consumo de alcohol y drogas, y trastornos de ansiedad, que son casos muy ligados a las posibles víctimas de personas que intentan acabar con su vida por depresión.