Costa Rica reportó el año pasado que su consumo de combustibles se mantuvo estable. El Salvador anunció que sus importaciones de combustibles cayeron 40 millones de dólares el año pasado. Pero Panamá es la diferencia ante esta tendencia.
El crecimiento del parque vehicular y el mayor uso de transportes de carga en las megaobras ha obligado al país a registrar un fuerte incremento en sus importaciones de combustibles en los últimos tres años, a pesar de que los precios amenazan con llegar a $1.42 por litro.

De acuerdo con las últimas cifras oficiales, los panameños consumieron poco más de 1 millón de galones diarios en combustibles. No es para menos, pues a las diferentes calles y avenidas del país ingresan anualmente cerca de 50 mil nuevos vehículos, según datos del sector automotor.
Incluso, hay proyecciones de que para 2020 el parque vehicular, que supera actualmente el millón de carros, se podría duplicar.

Según registros oficiales, solo en 2012 hubo un incremento de 4 millones 998 mil galones en la importación de combustible para vehículos. En ese año, las distribuidoras importaron y comercializaron un total de 393 millones 150 mil 616 galones de combustible; mientras, en 2011 fue de 388 millones 152 mil 945 galones.
Dicho incremento se da, a pesar de que en los últimos cinco años se registran constantes aumentos de precios. De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía, el precio máximo en la gasolina de 95 octanos se registró del 21 de abril al 4 de mayo de 2012, cuando el costo alcanzó los 1.24 dólares por litro. En tanto, el precio máximo en la gasolina de 91 octanos fue de 1.14 dólares el litro en abril de 2012. El diésel bajo azufre registró como tope máximo el precio de 1.08 dólares por litro en 2013.
Bonanza económica
Para el economista Rolando Gordón, lo que está incidiendo en que la gente compre más autos es el crecimiento de la economía, ya que hay mayor cantidad de empleos, la gente cuenta con mayor poder adquisitivo, lo que hace que busquen un medio de transporte privado.
Dicha bonanza económica hace también que los propietarios de automóviles pasen por alto los aumentos en los precios del combustible, que en muchos casos son imperceptibles. “Hoy sube 3 centavos, mañana baja 5 centavos y luego sube 15 centavos, lo que no es una variación enorme”, sostuvo Gordón.
En esa misma línea se pronunció Harry Quinn, analista en temas de petróleo, al coincidir en que este fenómeno se debe al crecimiento sostenido de la economía nacional que se registra año tras año en el país.
“El fenómeno no es raro, hay un alto consumo de combustible debido, en parte, al establecimiento de nuevas empresas como compañías mineras, el movimiento de carga y materiales, ya sea en la expansión del Canal o en el interior”, manifestó.
Quinn destacó que por el momento, los fundamentos del mercado mantienen una estabilidad casi tendiente a la baja: “es decir, que poco a poco ha ido bajando el costo en el mercado internacional.
Otras razones
Para el sicólogo Nelson Riquelme, la posesión de un auto económico puede aliviar también el estrés personal al posibilitar a la persona adueñarse de su propio tiempo, su espacio y ganar un tanto de comodidad.
“No estar sujeto a los problemas del transporte público con todas sus deficiencias y la aglomeración persistente en ellos reduce el estrés. Además, en el universo privado del auto propio, las personas pueden relajarse recurriendo a la música y a los propios pensamientos”, indicó.
Red de servicio
Unas 500 estaciones de abastecimiento de combustible prestan sus servicios en todo el país. Dichas estaciones de servicio son operadas y administradas tanto por compañías importadoras-distribuidoras de combustible como por personas naturales o jurídicas.
Representantes de Puma Energy, una de las empresas importadoras y distribuidoras, señalaron que están complacidos con el crecimiento que han tenido a nivel local, en el que cuentan con 41 estaciones.