Una ‘sonrisa yeyé’ adornada con el brillo temporal de unos frenos falsos se ha convertido en moda para muchos jóvenes, pero detrás de esta práctica se esconden peligros para la salud personal y hasta colectiva.
Julio César Salazar, presidente de la Asociación Odontológica Panameña, detalló que los procedimientos callejeros no son realizados por personal calificado, aunado a que no se cumplen ni las más básicas condiciones de salubridad, lo que empeora todavía más cuando no se emplea un equipo esterilizado.
Esto último es el aspecto más delicado. Si los instrumentos no están esterilizados, se puede obtener fácilmente una infección de herpes o hepatitis infecciosa, sostiene Salazar.
En este sentido, el especialista incluso advierte de riesgos colectivos si las autoridades de Salud no toman las medidas oportunas: “En momentos en que el país atraviesa una epidemia de dengue, no sería extraño que en el futuro cercano se diera un brote de hepatitis, motivado por la moda de todos estos jóvenes con frenos falsos”, dijo Salazar.
Y es que la hepatitis A se transmite justamente de persona a persona, al ponerse en la boca un objeto contaminado por el individuo infectado con el virus.
De hecho, la hepatitis infecciosa se transmite con más facilidad en las regiones donde las condiciones sanitarias son pobres o donde no se siguen pautas apropiadas de higiene.
En clínicas
El temor a estas enfermedades ha hecho que los frenos de pifia pasen de las calles a las clínicas. Hoy no es necesario acudir a rincones enigmáticos o ponerse en manos de gente no idónea.
“Ya hay colegas inescrupulosos que se prestan para colocar frenos de pifia”, reveló el doctor Julio Salazar.
En una clínica, el uso de material esterilizado disminuye las infecciones, pero los riesgos para la salud del paciente siguen latentes.
Según Julio Salazar, el Consejo Técnico de Salud (adscrito al Minsa) es la única instancia facultada para sancionar estas malas prácticas; aunque la Asociación Odontológica Panameña posee un Código de Ética, que es ley de la República para los odontólogos.
La primera instancia del Código es un llamado verbal. Pero si la falta es grave y reiterativa, incluso se puede suspender la licencia.
Lo cierto es que, aunque en 2013, gremios de odontólogos y ortodoncistas denunciaron ante el Minsa que “colegas inescrupulosos” estarían prestándose para hacer estos procedimientos estéticos en una sola consulta, la mayoría de los jóvenes que siguen esta moda prefieren acudir a locales improvisados con personal no calificado.
Tendencias
Hay varias tendencias de esta ‘pifia’ (exhibir o alardear en buen panameño). La más popular consiste en pegar bracketsen los dientes con Crazy Glue. Después, agregar hilitos sintéticos de esos de escobas, y para el toque final, una liguita.
Las consecuencias a corto plazo van desde inflamaciones, pus y enfermedades en las encías, pasado por el descontrol del movimiento de los dientes (por el efecto de alambres y ligas), hasta el posible contagio de enfermedades si los instrumentos no están esterilizados.
“A mi consultorio llegó de urgencia alguien con estos frenos de pifia, literalmente con huecos en los dientes”, relató Gloria Ho, presidenta de la Sociedad Panameña de Ortodoncia, quien dijo que a menudo la corrección sale más cara que un tratamiento real.
Esto lo sabe muy bien Arnoldo Reyes; los 120 dólares que le costaron sus frenos de pifia se transformaron en $2,200 en un tratamiento de corrección en una clínica. Le hubiera resultado más económico de haber acudido allí desde un inicio.
En 2013, la especialista en ortodoncia estética Gloria Ho no estaba al frente de la Sociedad de Ortodoncia, pero también recuerda que tras las reiteradas denuncias de proliferación de sitios de frenos de pifia, el Minsa les comunicó que se enviarían inspectores. “Pero todavía estos no han sido enviados”, detalló Ho.
Se abordó al ministro de Salud, Javier Díaz, para tener su postura ante la supuesta participación de clínicas en la colocación de frenos falsos. “Donde detectemos a clínicas haciendo esto, serán canceladas y sancionadas”, fue la advertencia enviada por Díaz.
Y fue específico acerca de los mecanismos de acción que aplican: “Si yo tengo la denuncia junto a la persona a la que le pusieron los frenos falsos... se procederá”, sentenció el ministro de Salud.
En tanto, la moda continúa con su falso brillo.