Ser un adulto mayor en Panamá aún resulta un reto para quienes lo son.
La exclusión de este grupo aún persiste, pese a que realizan valiosos aportes a la sociedad como miembros activos de la familia, voluntarios o participantes activos en la fuerza de trabajo.
Quien ha vivido de cerca esta discriminación es el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de la Tercera Edad de la República de Panamá, Miguel Ortega quien narró que por ejemplo, esto se vive en los almacenes y restaurantes.
"Si vas a un restaurante y dices que quieres un descuento, si te van a dar un plato grande, te dan la mitad del plato como vas a pagar con el descuento, y te han quitado la mitad", contó.
Ortega enfatizó que la sociedad debe comprender que no son una carga, pues tienen mucho que aportar.
"Muchas personas después que se jubilan descubren lo que tienen en su interior, son pintores, escritores...", expresó.
La viceministra del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Michelle Muschett, dijo que ante el sistema en que vivimos, se llega a un punto donde el utilitarista llega apartar a ciertos grupos de la vida social, siendo los adultos mayores uno de ellos.
La servidora pública detalló que las personas de avanzada edad no deben ser discriminadas por su edad, sino que deben gozar de oportunidades en igualdad porque es un derecho que les asiste.
360
mil 812 es la población aproximada de personas de avanzada edad en el país.
10.59
por ciento equivale a un rango de edad de 60 años.