Sociedad

Puentes antiguos y en mal estado son peligro latente

A lo largo del país, existen puentes que fueron construidos a principios de la República y otros que tienen más de 50 años de vida útil. Darles el mantenimiento adecuado es difícil por la falta de presupuesto, la distancia en la que están ubicados y el exceso de carga de algunos camiones.


Corresponsales (provincias.pa@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Opinión

  • Por Hernán Vargas
  • Presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Panamá

Falta mantenimiento

  • No se les está dando el seguimiento adecuado a los puentes del país. De repente hay un programa, pero no llena las expectativas, ya que vemos constantemente fallas en esas estructuras, incluso los construidos en la ciudad capital, como es el caso de los puentes Maybe que están en la intersección de Pedregal, Villa Lucre y Río Abajo. Si a esos no se les da suficiente mantenimiento, qué se puede esperar de los que están en lugares distantes.
  • El mantenimiento es fundamental, debe haber un plan, pero continuo. Además darles seguimiento dependiendo de la importancia. Hay que hacerlo todos los años, y el mantenimiento cada cinco años.
  • Cuando hablamos de mantenimiento, no solo es pintar el puente, hay que ver si las bases se están socavando, si los asientos del puente sobre los cauchos que llamamos frenos -que evitan que haya golpes entre concreto y concreto o acero y concreto- están bien. Estos elementos hay que supervisarlos constantemente.
  • Los puentes Bailey son provisionales. El problema que tenemos es que los dejamos permanentes, entonces no se les da el mantenimiento adecuado y rápidamente empiezan a tener problemas. Estas son estructuras que se montan provisionalmente, luego se retiran y mientras se construye una solución permanente, se llevan al taller para mejorarlos, y cuando haya una necesidad en algún lugar, volver a instalarlos.
  • Los puentes se diseñan bajo un reglamento estructural y si es la zona de Chiriquí, hay una consideración sísmica más elevada. Por eso cuando se diseñan y luego se construyen, se toma esta previsión.
  • En Panamá, tenemos la cantidad necesaria de profesionales con experiencia en diseño y estructura de puentes. Como el mercado es pequeño, ya que no construimos puentes a menudo, hay suficientes profesionales para lo que demanda del mercado.
  • Es posible que estemos, relativamente y en cierto modo, mejor que en otras áreas en materia de construcción de puentes, aunque en los últimos años se ha descuidado mucho el mantenimiento y la construcción de nuevas estructuras en el país.

Puentes con más de 50 años de existencia se constituyen en potenciales causas de accidentes debido a la falta de mantenimiento óptimo, la violación de las normas de pesas y dimensiones y el desgaste a consecuencia de la ferocidad de las crecidas de los ríos.

Cientos de puentes, con hasta más de medio siglo de existencia, están ubicados en lugares apartados del interior del país, lo que dificulta darles el mantenimiento requerido y garantizar que no los utilicen camiones con carga excesiva.

 

En Panamá hay más de 1,882 puentes vehiculares y 206 peatonales con unos 56,889.61 y 6,670.31 metros lineales, respectivamente.

En la última década han colapsado más de 15 puentes en diferentes provincias del país, ya sea por los años de uso, la ferocidad de la naturaleza, la falta de mantenimiento o el exceso de carga en camiones.

 

Uno de los casos más recientes se registró el 23 de junio pasado, cuando el sobrepeso de dos camiones hizo colapsar el puente que conduce a Cermeño, en Capira. También el pasado 10 de julio, el puente sobre el río Cañazas, en Santiago de Veraguas, se desprendió por el exceso de peso de un camión cañero.

Puentes más viejos

Los puentes más viejos del país estaban en la provincia de Bocas del Toro sobre los ríos Changuinola y Sixaola, ambos construidos en 1908 por la empresa bananera que operaba allí.

 

El puente sobre el río Changuinola fue reemplazado en el año 2009 y el del Sixaola sigue en pie, aunque le fue disminuido su uso (antes pasaban trenes, camiones, articulados y personas). Este puente actualmente es usado solo por personas.

Los puentes más viejos en Chiriquí están en Barú, Bugaba, Boquete y a lo largo de la carretera Interamericana. Los primeros fueron construidos para el paso del ferrocarril que operaba en la provincia en el inicio de la República, y los segundos, datan de la década de 1960.

En Herrera y Los Santos se considera el puente más viejo el ubicado sobre el río La Villa -construido al inicio de la República-, con un largo de 99.20 metros lineales. También figuran los puentes sobre el río Santa María, construido en el año 1958, el Parita y el del río Escotá, que datan de 1960.

 

En la provincia de Colón, el puente de mayor antigüedad es el del río Gatún, en Limón.

Furia de la naturaleza

En los últimos años, Chiriquí ha sido azotada por aguaceros que han causado daños a puentes en áreas de producción, lo que obligó su rehabilitación inmediata. Según el director provincial del Ministerio de Obras Públicas, Roberto Lezcano, ocho puentes que colapsaron por las tormentas en 2011 y 2012 fueron reparados a un costo de $500,000.

Entre estos, los puentes de Bella Vista y de Los Lagos en San Bartolo; el de la Quebrada de Oro, en Puerto Armuelles, y el de la quebrada La Vaquita, en el corregimiento Rodolfo Aguilar.

En Veraguas, los 28 puentes tipo Bailey construidos hace más de 30 años, ya cumplieron su tiempo de uso. “Estos puentes debieron ser reemplazados hace mucho tiempo porque con el paso constante de camiones y equipos que no respetan las normas de seguridad, representan un peligro”, declaró Raúl Arosemena, divisionario regional del MOP.

Agregó que en los últimos tres años se han reemplazado unos 20 puentes Bailey por nuevas estructuras de concreto y a doble vía, los principales son el del río Gatú, en San Francisco; el del río Santa María, en Santa Fe; y el del río Barrero Grande en Calobre.

El presupuesto anual para mantenimiento de puentes en Veraguas es de unos 57,000 dólares.

En Bocas del Toro hay 76 puentes, de los cuales 50 son de concreto, 23 de madera y tres de acero. “Prevalece un clima tropical húmedo, lo que provoca un deterioro mucho más acelerado”, dijo Jessica Romero, jefa regional del MOP.

Sobre los puentes de madera, indicó que la mayoría están en Las Millas, por la ruta de la antigua vía férrea que iba de Changuinola a Almirante. Recientemente se han construido puentes colgantes o zarzos en Pueblo Nuevo, Punta Peña, Chiriquí Grande, entre los principales, manifestó Romero.

En Herrera, hay 95 puentes de hormigón, acero y Bailey. En lo que va de este año, ninguno ha colapsado, dijo la directora regional del MOP, Maruquel Castillero.

En Colón, la mayoría es de hormigón y se proyecta el reemplazo de los de hierro, que son los dos más viejos y deteriorados. Estos son el de Salud, en la costa abajo; y el del río Sucio, cerca de Cuango, en el distrito de Santa Isabel. Para Candelario Góndola, director provincial del MOP en Colón, el peso de los camiones sobre los puentes rurales no debe superar las 20 toneladas.

Numerosas sanciones

Un informe de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre revela que el incumplimiento de las normas sobre pesos y dimensiones es frecuente en todo el país. En lo que va de este año, 1,812 sanciones han sido impuestas por circular con autos que no cumplen con la regulación vigente.

Las multas más frecuentes este año son: exceder hasta una tonelada (439 casos), hasta dos toneladas (582), hasta cinco toneladas (646) y más de cinco (134).

En 2012, las sanciones por exceder pesos y dimensiones llegaron a 5,921. De estas, la que más casos registró fue exceder el peso hasta dos toneladas (1,990), seguida por sobrepasar hasta cinco toneladas (1,730).

En estos casos, los montos de las multas van de los $25.00 a los $150.00. “Los pesos y dimensiones de los camiones de carga de hoy son más demandantes que aquellos de la época en la que fueron diseñados muchos de nuestros puentes”, declaró Alejandro Avendaño, ingeniero civil-estructural de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).

Sostuvo que en Panamá, “es necesario revisar el inventario de puentes e identificar los que, por sus características, son más susceptibles al colapso y que a la vez, representan una única vía de comunicación para comunidades específicas”.

Agregó que muchos puentes se diseñan para tener una vida útil de 50 años, lo que significa que los construidos antes de 1960 deben ser evaluados a profundidad y reemplazados.

Peligro inminente

En la comunidad de Palo Grande, en el distrito de Parita de Herrera, hay unas 17 casas habitadas. Sus moradores se dedican principalmente a la ganadería, en las riberas del río Parita, su principal vecino.

A pesar de la moderna red vial que les rodea, incluyendo la recién ampliada vía Divisa-Chitré, los habitantes de Palo Alto deben cruzar varias veces al día el río sobre una caja de hierro colgado a cables y movilizados a través de poleas, que hace las veces de puente.

Llevan muchos años solicitando a las autoridades la construcción de un puente para no seguir arriesgando sus vidas de esta precaria forma en una comunidad ubicada a pocos kilómetros del centro de Parita.


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891037
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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