Sociedad

Uso de sustancias adictivas llama atención en Salud


Una resolución de la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa) del pasado 31 de marzo, trajo a colación un tema del cual no se tiene registros en el país: el abuso de medicamentos legales con sustancias sicotrópicas y estupefacientes.

El Minsa tuvo que controlar el uso de las sustancias tapentadol, mexazolam y zopiclona, pues experiencias en el territorio nacional sobre el uso de productos farmacéuticos que contienen estas sustancias indicaron que dos de estas se estaban utilizando indiscriminadamente.

Los farmacéuticos no pueden ofrecer más de la dosis recetada. /Foto Edwin González

 

Se trata de sustancias que contienen principios activos farmacológicos que actúan modificando las respuestas del sistema nervioso central, sobre todo las funciones mentales, y son utilizadas por pacientes con ansiedad, depresión, dolor crónico e insomnio.

El tapentadol puede provocar dependencia que, incluso, podría conllevar a la comercialización ilícita.

Recomiendan a los pacientes reconocer su dependencia. /Archivo

 

Por su parte, el mexazolam está indicado para el tratamiento de la ansiedad, y el zopiclona es un agente con propiedades hipnóticas, sedantes, ansiolíticas, anticonvulsionantes y músculo-relajantes.

En Panamá no existen cifras detalladas sobre casos que puedan constatar el abuso de este tipo de fármacos por parte de las personas, sin embargo, la situación no deja de ser cierta.

Elsa Jara, jefa de la sección de Sustancias Controladas del Ministerio de Salud (Minsa), explicó que no pueden hablar del consumo en exceso de estas sustancias, pues depende de la prescripción que realicen los médicos.

 

Dijo que no han detectado farmacias vendiendo estos productos a los clientes sin receta médica, ni han recibido reportes de jóvenes que estén utilizando estos medicamentos con efectos adictivos.

Sin embargo, la siquiatra especialista en adicciones, Juana Herrera, detalló a este medio que, pese a que -en efecto- no hay estadísticas sobre el tema, puede ver en el historial de algunos pacientes, un consumo de estos productos.

Además, existen varios casos, según contó, de personas que durante su abuso de sustancias ilícitas, alcanzaron grandes dosis y utilizaron tranquilizantes menores para buscar un punto de equilibrio, mientras, existen otros pacientes con dificultades que no han aprendido a controlarse y comienzan a ingerir estos productos para conseguir un bienestar.

 

Reconoció que existen adolescentes que consumen estas sustancias.

Las utilizan para conseguir un "estado de ánimo cómodo".

Otras latitudes

En 2006, el Observatorio de Medicamentos de Abuso de España dio a conocer, tras un estudio en ese país, que los farmacéuticos habían constatado una demanda creciente de al menos 27 medicamentos para ser consumidos en dosis elevadas con fines no terapéuticos.

El informe del observatorio, creado en 2005, arrojó que 26% de los solicitantes habían utilizado recetas falsas o habían intentado adquirir los fármacos sin la debida prescripción.

Mientras, en Estados Unidos se conoció varios casos en que jóvenes abusaban del consumo de antihistamínicos, hallados en jarabes para la tos y el resfriado, lo que les ocasionaba efectos alucinógenos.

Tratamiento

Los estupefacientes provocan sueño o estupor y en la mayoría de los casos, inhiben la transmisión de señales nerviosas asociadas al dolor, mientras que las sustancias sicotrópicas actúan sobre el sistema nervioso, lo que trae cambios temporales en la percepción, ánimo, estado de conciencia y comportamiento.

Los productos con estas sustancias solo pueden conseguirse con receta médica, con fecha no mayor a tres días de ser expedida y por tratamientos de 30 días, bajo la supervisión y vigilancia de un médico.

Estas sustancias se encuentran en productos farmacéuticos derivados de las benzodiacepinas, medicamentos sicotrópicos que actúan sobre el sistema nervioso, con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.

Jara detalló que los farmacéuticos son quienes no deben permitir que los pacientes adquieran más dosis de la establecida.

Del uso al abuso

Los pacientes que incurren en el abuso de este tipo de sustancias buscan la manera de conseguirlas, además de la receta médica, y comienzan a aumentar las dosis.

El Dr. Eduardo Espino, jefe nacional del Programa de Salud Mental de la Caja de Seguro Social (CSS), detalló que se puede detectar que una persona está abusando de estos productos, al notar cambios en los patrones de sueño, la necesidad de aumentar las dosis, cambios frecuentes de ánimo, consumo en horas inadecuadas como resultado de crisis y estrés vividos.

Según Espino, hay profesiones, como médicos y enfermeras, que al tener acceso a estos productos incurren en conductas de abuso y adicción.

La siquiatra Herrera explicó que es fácil saber si una persona está abusando, al ver la cantidad de cajetas en basureros o en sitios cercanos a él.

Además, dio a conocer que en reuniones de profesionales en el campo de la medicina, se ha abordado el tema de las recetas de complacencia, es decir, pacientes con varios especialistas u otros tipos de médicos, a quienes les piden recetas.

"Si no la necesita para qué se la voy a dar", añadió.

Consecuencias

Pasar al abuso de estas sustancias puede generar una dependencia al fármaco, lo que puede traer otras implicaciones, según especialistas, entre ellas, la adicción, dependencia sicológica o síndrome de abstinencia, en el que el paciente tiene crisis intensas de agitación e insomnio con alucinaciones.

También puede ocasionar convulsiones, temblores, resequedad, alteraciones de la presión arterial o arritmias cardíacas.

Herrera recomendó que las personas que pasan por estos trastornos de ansiedad o depresión deben reconocer la situación que están atravesando y utilizar técnicas aprendidas para evitar el uso de sustancias.

Si esto no es posible, deben seguir el tratamiento de manera estricta, bajo lo indicado.


30 días es el tratamiento que se recomienda a los pacientes recetados con los productos que contienen este tipo de sustancias.

4 síntomas son claves para reconocer que un paciente abusa de las dosis, entre estos, cambios en patrones de sueño.

Números

10 años atrás, aproximadamente, se comenzó a exigir receta médica para el despacho de este tipo de productos, en farmacias de todo el territorio nacional.


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1024392
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América