SORPRESA**Que las reformas propuestas al Código Penal, contengan disposiciones que parecen traídas de los cabellos, resulta preocupante. Pero que se pretenda la rebaja de penas, para tragedias de reciente suceso, es inaceptable.
Irrespeto**Rebajar la pena para el envenenamiento de alimentos o medicamentos, cuando acabamos de padecer la muerte trágica de al menos cincuenta y un compatriotas usuarios de la Caja de Seguro Social, es una bofetada.
REVISION**En definitiva, la revisión cuidadosa de estas reformas, deberá hacerse sin premura y sin los apuros que producen unas sesiones extraordinarias. Bien se haría dejándolas para el mes de marzo.