El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, sostuvo hoy que Brasil ha enfrentado la crisis global en forma correcta y que casi no ha sufrido su impacto, pero alertó sobre un posible "recalentamiento" económico en los próximos meses.
"Ha llegado la hora en que el Gobierno brasileño debe comenzar a retirar los estímulos" a la economía, como los beneficios fiscales y tributarios que utilizó para reducir el impacto de las turbulencias internacionales, declaró Strauss-Kahn en una rueda de prensa junto al ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega.
En opinión del director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), "los estímulos fueron correctos y eran necesarios", pero se impone ahora una vuelta atrás, a fin de "evitar que la situación actual pueda provocar un nivel excesivamente elevado de crecimiento" y desate presiones inflacionarias, entre otros efectos.
"En este momento se trata de administrar la desaceleración, de modo que no haga caer tanto la tasa de crecimiento, pero sí que se evite un recalentamiento" económico, indicó.
Mantega dijo que la economía brasileña ha crecido cerca de un 9% durante el primer trimestre del año y también que ese repunte ha tenido algún impacto en la inflación, pero aclaró que el Gobierno ha comenzado a reducir los estímulos fiscales y tributarios, a fin de mantener la situación controlada.
Según sus cálculos, el crecimiento ha comenzado a frenarse y para fin de año se espera que no supere el 6% anual, con una tasa de inflación en torno al 4 ó 5%.
"No tengo un número mágico", pero el crecimiento en 2010 "no será superior al 6%", declaró Mantega, quien reconoció que para Brasil un crecimiento del 7% o más este mismo año no supondría el mejor de los escenarios.
Tras la entrevista con Mantega, en la que entre otros asuntos fue analizada la crisis en la zona del euro, Strauss-Kahn tiene previsto hacer una visita de cortesía al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.