La tensión en las regiones agrícolas de Paraguay subió hoy de tono con la retención de agentes fiscales por parte de campesinos, que han amenazado además con quemar la hacienda de uno de los principales productores de origen brasileño del país.
El empresario brasileño Tranquilo Favero, uno de los principales productores agrícolas de Paraguay, exigió "justicia" a las autoridades y dijo que en el silo que los labriegos amenazan quemar está abarrotado de trigo, maíz y otros granos, con una inversión de cinco millones de dólares.
"Quiero justicia, estoy en Paraguay hace 40 años. Creo que estoy haciendo algo bien", afirmó Favero a emisoras de radio al criticar a los "sin tierra" por considerar criminales a todos los "brasiguayos", como se conoce a los productores de origen brasileño.
Los campesinos argumentan que en el pasado grandes extensiones de tierra fueron cedidas o arrendadas a personas no sujetas a la reforma agraria, entre ellas colonos brasileños, y que además los cultivos mecanizados como el de la soja depredan los bosques y contaminan el medio ambiente.
La hacienda amenazada de Favero se encuentra en el distrito de Capiibary, a unos 350 kilómetros al noreste de Asunción, y la movilización campesina apunta a impedir el inicio de la siembra de soja de la campaña 2007-2008.
Otro grupo de campesinos retuvo hoy a tres agentes fiscales, dos policías y al conductor de una comitiva que trató de intervenir en un conflicto entre labriegos y colonos brasileños en Yasy Cañy, cerca de Capiibary.
Los fiscales y los agentes fueron liberados dos horas después y la Fiscalía de Curuguaty, a la que pertenecen los afectados, informó de que esperan la llegada de refuerzo policial para iniciar la busca y captura de los responsables.
El Ministro de Interior, Rafael Filizzola, anunció por su parte que viajará en las próximas horas a la zona tras una imprevista reunión que mantuvo con José Ledesma, el gobernador del departamento de San Pedro (centro), la región más conflictiva.
"Vine a pedirle al ministro para que se presente, para que escuche a la gente y para que vea qué está haciendo esta gente. Es importante que él esté en la zona", afirmó Ledesma.
El gobernador apoya las reivindicaciones campesinas y afirmó que muchos hacendados brasileños no respetan las leyes ambientales y cultivan soja "hasta en la ruta" (carretera).
En esta región, donde el presidente Fernando Lugo fue obispo durante más de una década, los autodenominados "sin tierra" exigen la retirada de grupos de choque de la policía enviados de Asunción.
Por otro lado, funcionarios de la Secretaría del Ambiente anunciaron hoy la detección de presuntas violaciones de las leyes ambientales en la estancia El Progreso, en la zona de Capiibary, controlada por los brasileños Aldo Haverroht y Valdir Neujamp.
Los colonos fueron denunciados por dirigentes de la Organización de Lucha por la Tierra.