El primer ministro de Suecia, Fredrik Reinfeldt, propuso hoy en Sao Paulo tasar el gasto de recursos naturales y aumentar el precio de los combustibles fósiles como una medida para fortalecer el concepto de "economía verde" propuesto por el país europeo.
"Suecia va a incentivar un mínimo de impuestos armonizados para el consumo de recursos naturales. Un costo para consumir los recursos naturales", anunció Reinfeldt durante la apertura del Seminario "Encuentro de Economía Verde Brasil-Suecia", promovido por la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP).
Reinfeldt indicó que la propuesta será llevada a la Conferencia de las Naciones Unidas "Río+20", prevista para junio de 2012 en Río de Janeiro, considerada por el primer ministro como "una oportunidad para discutir la economía verde y la reducción de la pobreza".
"No hay que negociar una definición de la economía verde. Suecia tiene claro el desafío frente a los cambios climáticos, que es una preocupación muy importante para mí y para mi Gobierno. Pero no veo un cambio fundamental a corto plazo de países cruciales como Estados y China", subrayó.
Para el primer ministro, la reducción del uso de los combustibles convencionales no se consigue sólo con la promoción de los alternativos, como el etanol brasileño bastante consumido en Suecia, sino con "precios más altos" para los de origen fósil.
"La reducción del impacto ambiental no significa una reducción del crecimiento", justificó.
Según el presidente de la FIESP, Paulo Skaf, Brasil suministra el 30 por ciento del etanol consumido en Suecia.
Skaf destacó también que con la instalación en los últimos cien años de más de 200 empresas suecas en Brasil, "Sao Paulo se convirtió en la tercera ciudad industrial sueca, después de Estocolmo y Gotemburgo".
En su primera visita a Latinoamérica, Reinfeldt fue recibido el martes en Brasilia por la presidenta brasileña, Dilma Rousseef, y en Sao Paulo se encontrará con el gobernador regional, Geraldo Alckmin, y conocerá proyectos desarrollados en Brasil por empresas y científicos suecos en el área de la salud.
Como parte de la promoción para vencer una licitación para la venta de 36 cazabombarderos a la Fuerza Aérea Brasileña, el primer ministro inaugurará un centro de asistencia tecnológica para la industria aeronáutica en Sao Bernardo do Campo, ciudad de la región metropolitana de Sao Paulo.
El avión Gripen NG de la empresa sueca Saab compite con los F-18 de la estadounidense Boeing y los Rafale de la francesa Dassault, considerados hasta ahora como favoritos para vencer la licitación.
Según cifras oficiales brasileñas, la corriente comercial bilateral en 2010 alcanzó los 2.076 millones de dólares, con 1.365 millones de dólares de déficit para el país suramericano.