El Supremo Tribunal de Brasil anunció hoy la apertura de un proceso sobre supuestas irregularidades en las que estarían incursos el ministro de Deporte, Orlando Silva, y su antecesor y actual gobernador de Brasilia, Agnelo Queiroz.
La decisión fue tomada por la magistrada Carmen Lucia Antunes y supone que el Supremo investigará las denuncias que un expolicía ha formulado contra Silva y Queiroz, a quienes acusa de millonarios desvíos de dinero público en la cartera de Deportes.
Silva sucedió en ese despacho a Queiroz en 2006, aún durante la gestión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, y fue luego ratificado por la actual jefa de Estado, Dilma Rousseff, quien el pasado viernes decidió mantenerle en el cargo pese a las denuncias en su contra.
Según el expolicía Joao Dias Ferreira, Silva y Queiroz están implicados en irregularidades registradas en torno al programa Segundo Tiempo, mediante el cual el Gobierno financia a organizaciones no gubernamentales dedicadas a incentivar a los niños de las clases más pobres a la práctica de actividades deportivas.
Según las denuncias, de ese programa habrían sido desviados unos 40 millones de reales (23 millones de dólares) para diversos fines, que irían desde enriquecimiento ilícito hasta la financiación ilegal de políticos del oficialista Partido Comunista do Brasil (PCdoB), al que pertenece Silva.
Las irregularidades habrían comenzado durante la gestión de Queiroz como ministro de Deporte, por lo que la investigación también abarcará ese período.
La decisión del Supremo de investigar las denuncias en torno al Ministerio de Deporte, que en buena medida es responsable de la organización del Mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río de Janeiro en 2016, fue conocida mientras Silva comparecía ante una comisión de la Cámara de Diputados.
Silva fue interpelado por tercera vez por los diputados sobre las acusaciones en su contra, que como ha hecho en las otras dos visitas al Congreso negó a rajatabla y atribuyó a una "venganza".
El ministro sostiene que Dias Ferreira "inventó" las supuestas irregularidades después de que su despacho suspendiera por alegado fraude unos convenios firmados con una fundación de artes marciales que dirigía el expolicía.
Por ese supuesto fraude, Dias Ferreira fue procesado, llegó a ser detenido en 2010 y responde al proceso en libertad, beneficiado por un hábeas corpus.
Si bien Rousseff ratificó a Silva en su cargo el pasado viernes, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gilberto Carvalho, dijo este domingo que esa decisión "no es definitiva".
Según Carvalho, "la presidenta aguardará unos días" para decidir sobre el caso, lo cual hará "con calma y atendiendo a los principios de la defensa y la presunción de inocencia", dijo Carvalho.
Silva es el quinto ministro acusado de corrupción desde que la presidenta Rousseff asumió el poder, el pasado 1 de enero.
Desde entonces, diversas sospechas de irregularidades han tumbado a los titulares de la Presidencia, Transportes, Agricultura y Turismo, mientras que el ahora exministro de Defensa Nelson Jobim dimitió por diferencias con el Gobierno.