El Gobierno de Evo Morales instruyó la suspensión de vuelos de entrenamiento en los antiguos aviones T-33 que posee la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), luego de que un cohete sin explosivos fuera disparado accidentalmente desde una de esas naves, informó hoy una fuente oficial.
Una fuente del Ministerio de Defensa confirmó a Efe que las prácticas en esas naves fueron suspendidas y la FAB debe mejorar los mecanismos de seguridad para evitar incidentes como el ocurrido el pasado martes 6 en un aeropuerto militar en La Paz, donde un piloto de uno de los T-33 disparó por accidente el cohete.
El proyectil salió disparado y causó hoyos en una vivienda de la ciudad de El Alto, aledaña a La Paz, sin provocar daños personales.
Los medios señalaron entonces que el disparo casi causa daños al nuevo avión de Morales, un jet Falcon fabricado en Francia que costó 38,7 millones de dólares y llegó al país hace dos semanas.
Sin embargo, el Gobierno aclaró que el Falcon estaba estacionado en una de las puertas de los hangares, pero no estuvo en riesgo.
El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, afirmó el miércoles a los medios que las medidas de seguridad para desarrollar prácticas en los aviones T-33 no eran suficientes.
"Se ha dispuesto inicialmente que mientras no se tengan las medidas de control suficientes para garantizar las prácticas en términos de seguridad, eso está suspendido", dijo Saavedra, sobre las operaciones de esos aviones.
Bolivia tiene al menos una docena de aviones canadienses del modelo T-33, que adquirió a partir de 1973, durante el gobierno de facto de Hugo Banzer Suárez, y en los años sucesivos.
Estos aviones fueron rehabilitados en talleres de Canadá hace casi una década y el Gobierno de Morales aspira a reemplazarlos por naves chinas financiadas con un crédito de ese país.
La FAB debe presentar en las próximas horas un informe sobre el incidente del cohete, además de cubrir los gastos de reparación en la vivienda dañada.