La sesión de la Cámara de Diputados de Uruguay que analiza la posible despenalización del aborto fue interrumpida esta tarde debido a una amenaza de bomba, informaron fuentes parlamentarias.
"Se recibió una llamada con la amenaza de colocación de una bomba y por precaución se decidió suspender momentáneamente la sesión y desalojar a los legisladores y los presentes", señalaron a Efe las fuentes.
Las barras (tribunas) del Parlamento, donde se concentraron decenas de personas para presenciar el debate legislativo, fueron desalojadas, mientras las autoridades realizan una revisión del local.
"Las amenazas o bromas pesadas son bastante frecuentes cuando se tratan a nivel legislativo temas polémicos", agregaron.
Los diputados deben examinar y votar el proyecto de Ley Sobre Salud Sexual y Reproductiva que contiene esa despenalización parcial del aborto (durante los primeros tres meses de embarazo, por riesgo para la madre y penurias económicas) y que ha levantado un fuerte debate en la sociedad uruguaya.
En vísperas del debate parlamentario, cerca de 3.000 personas marcharon por el centro de Montevideo, liderados por la organización Pro Vida y en contra de esa legalización, la cual también ha encontrado divisiones al interior de los partidos.
La gobernante coalición de izquierda Frente Amplio defiende la reforma, pero hay diputados en sus filas que se han mostrado contrarios.
En la oposición, el Partido Nacional o Blanco se opone a la ley, pero en el Partido Colorado hay diputados que sí son partidarios de esta despenalización.
Para mayor complicación del panorama, el presidente uruguayo, el socialista Tabaré Vázquez, médico de profesión, ha indicado en varias ocasiones que vetará la ley si se llega a aprobar.
No obstante, no está claro cómo podría concretarse ese veto, pues para emitirlo necesitaría el mandatario el acuerdo del ministro correspondiente, en este caso la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, o un consenso del Consejo de Ministros.
De momento, la iniciativa ya fue aprobada por el Senado, de ahí el interés ante lo que pueda ocurrir y tras las presiones que la Iglesia Católica (con poca voz en este país laico) ha intentado ejercer sobre el debate en los últimos días.