Un grupo de científicos desarrolla una vena artificial para los pacientes con problemas de circulación.
Los creadores esperan que la vena artificial pueda ayudar a los cirujanos durante operaciones coronarias de by-pass en vez de tener que depender de vasos sanguíneos que se extraen directamente del cuerpo del paciente.
En teoría, el aparato podría ayudar a millones de personas que sufren de enfermedad arterial periferal.