TERGIVERSACION**La lectura juiciosa del texto completo del discurso que el Santo Padre pronunciara en el aula magna de la Universidad de Ratisbona, en su natal Baviera el 12 de septiembre, permite concluir que las informaciones difundidas no fueron precisas y algunas tergiversaron las palabras pronunciadas por Benedicto XVI, poniendo en boca del Pontífice, expresiones que eran citas de un texto medioeval que usó para ejemplarizar el conflicto permanente entre violencia y razón.
CONDENA**La Iglesia Católica, desde hace siglos, viene condenando cualquier forma de violencia, así esté revestida de una supuesta religiosidad. Las guerras no pueden ser santas. La religión basada en la razón, no puede aceptar nunca - porque sería contradictorio - el imperio de la fuerza a través del ejercicio de la violencia. Era ese y no otro el mensaje central del discurso "Fe, Razón y Universidad. Recuerdos y Reflexiones".
DISCULPAS**Haciendo gala de humildad, característica que ha distinguido, sin excepción, a los últimos cinco sumos pontífices, el Santo Padre, primero a través de su secretario de Estado el cardenal Tarcisio Bertone, y luego antes de recitar el Ángelus el domingo 17 de septiembre, manifestó a los fieles que siguen el islamismo, su pena y aflicción por las reacciones a una errada interpretación de sus palabras. Su opción ha sido siempre en favor del diálogo interreligioso franco, de manera inequívoca.