Las autoridades argentinas lograron controlar un motín que se desató hoy en la cárcel Almafuerte, en la provincia de Mendoza, y que dejó como saldo un reo muerto y el rescate de cuatro agentes del servicio penitenciario, informaron fuentes oficiales.
El penal Almafuerte volvió a la normalidad luego del motín desatado en la mañana por tres reclusos dentro de un pabellón que alberga a 35 detenidos, indicó el ministro de Gobierno mendocino, Mario Adaro, a los periodistas.
Adaro, quien acudió al penal, confirmó que los amotinados habían tomado de rehenes a cuatro guardias de la cárcel, pero los fueron liberando de a poco hasta que desistieron de la rebelión luego de adelantar conversaciones con las autoridades.
Un preso murió a raíz de una pelea entre los amotinados, según portavoces del Ministerio de Seguridad provincial que informaron a la agencia oficial de noticias argentina Télam que quienes desataron el motín exigían que se les traslade a otra cárcel de Mendoza (oeste).
El Almafuerte es un penal inaugurado a mediados de 2007 para albergar delincuentes de "alta peligrosidad".
En los últimos años se han multiplicado las protestas de detenidos en cárceles de Argentina a raíz del hacinamiento, denuncias de malos tratos y para que se aceleren las causas judiciales, entre otros motivos.
En mayo de 2004, cinco presos murieron y otros seis resultaron heridos en un incendio que se desató durante un violento motín en la granja penal "Gustavo André" de Mendoza, a 1.000 kilómetros de Buenos Aires.