Unos 500 obreros que trabajan en la construcción de un cauce de acceso al Canal de Panamá, que es parte de las obras de ampliación de la vía acuática, cesaron hoy una huelga iniciada el viernes pasado tras lograr un acuerdo con el consorcio responsable.
"Hace aproximadamente una hora y media pudimos llegar a un acuerdo de levantamiento de la huelga que se había declarado desde el viernes" pasado, dijo a los periodistas el dirigente sindical Abelardo Herrera.
Herrera, secretario general del Sindicato Unión Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Untraics), indicó que "el detonante" que llevó a la huelga fue la actitud del consorcio internacional ICA-FCC-MECO de querer hacer descuentos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que no estaban contemplados.
Los trabajadores exigían la presencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para que expliquen los cálculos de lo que deben pagar de renta, lo que el sindicato y el consorcio gestionarán como parte del acuerdo logrado hoy.
Los obreros esperan una auditoría de la Dirección Nacional de Ingresos del MEF para que se "verifiquen los descuentos excesivos de renta que se han hecho a cada trabajador", dijo a Efe el líder sindical.
Además, los trabajadores recibirán el pago de los días que se mantuvieron en huelga por parte del consorcio, que no tomará represalias, según la información.
Sobre la negociación de una convención colectiva, así como el aumento en el pago de las horas extras, que eran otros puntos en la mesa de negociación, no se informó si se llegó a algún acuerdo.
El consorcio internacional involucrado en el conflicto lo conforman la mexicana Ingenieros Civiles Asociados (ICA), la española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y la costarricense Meco, que obtuvo en enero de 2010 el contrato de excavación seca del cauce de acceso del Pacífico del canal.
Esta es la segunda huelga que se registra en el proyecto de la ampliación del canal, iniciado hace dos años con el objetivo de duplicar la capacidad de transporte de carga en la ruta de los actuales 300 a 600 millones de toneladas anuales.
En enero pasado, unos 4.000 trabajadores contratados por el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), encargado de la construcción del tercer juego de esclusas, se fueron a huelga y denunciaron al consorcio por abusos económicos y laborales.
El GUPC, que es liderado por la empresa española Sacyr Vallerhermoso, esta integrado, además, por la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana, más los subcontratistas de diseño, las estadounidenses Montgomery Watson Harza y Tetra Tech, junto con la holandesa IV-Groep.