La compañera del policía de Montreal que en 2008 mató al hondureño Freddy Villanueva testificó hoy ante una comisión que investiga los hechos y declaró que nunca pensó en utilizar el gas pimienta que portaba para someter al joven.
La agente Stéphanie Pilotte dijo durante la vista en Montreal que su compañero, el agente Jean-Loup Lapointe estaba demasiado cerca de Villanueva para utilizar el gas, según la televisión pública canadiense CBC.
El 9 de agosto de 2008, Lapointe y Pilotte se aproximaron a un grupo de jóvenes en un parque de la zona norte de Montreal. Tras un intercambio de palabras, los agentes intentaron arrestar a uno de ellos, Danny Villanueva, hermano de Freddy.
Según la declaración de los agentes, los jóvenes se opusieron al arresto y agredieron a los agentes. Tras un breve forcejeo, Lapointe disparó cuatro veces su arma contra Freddy Villanueva, de 18 años de edad, causándole la muerte.
Al día siguiente, centenares de personas se manifestaron en Montreal contra la actuación policial y esta protesta fue seguida por graves disturbios por parte de incontrolados, los más graves sufridos en la ciudad en los últimos años.
Aunque la fiscalía canadiense no presentó cargos contra los dos agentes, la provincia de Québec (donde se sitúa Montreal) ordenó la formación de una comisión pública de investigación para esclarecer los sucesos.
El lunes, la comisión (que no tiene capacidad para presentar cargos contra los implicados) reinició sus sesiones tras cinco semanas de parón.
Según dijo hoy Pilotte, todo el incidente duró escasamente un minuto, lo cual fue criticado por François Bérard, un criminalista que trabaja con grupos comunitarios en el barrio donde murió Villanueva, una zona que acoge a grupos de inmigrantes y está plagada de problemas sociales.
Durante la vista también se supo que la operadora de la centralita de la policía de Montreal tuvo que preguntar 11 veces a Lapointe y Pilotte sobre dónde se encontraban, lo que retrasó el envío de refuerzos y ambulancias.
El lunes, la comisión reveló la declaración de Lapointe, escrita un mes después del incidente, en la que señaló que fue golpeado violentamente en la mandíbula por el grupo de jóvenes y que temió perder el conocimiento.
"En ese momento, estaba totalmente dominado por el miedo de resultar gravemente herido o de ser asesinado", escribió Lapointe.
Pero CBC dijo que las fotografías tomadas inmediatamente después del incidente sólo muestran ligeros rasguños en un codo y una rodilla del agente, pero ninguna marca en su rostro.
Por su parte, Pilotte dijo que nunca sintió que su vida corriera peligro.
Lapointe no tiene previsto declarar ante la comisión, que prolongará sus pesquisas hasta junio del 2010.