La NBA hizo oficial la entrega a Tom Thibodeau, técnico novato con los Bulls de Chicago, del trofeo como ganador del premio de Entrenador del Año durante la temporada regular.
Thibodeau, de 53 años, se hizo cargo de los Bulls para convertirlos de ser un equipo en plena construcción a otro ganador que consiguió 62 victorias para tener la mejor marca de la liga.
El primero en felicitar a Thibodeau fue el entrenador de los Celtics de Boston, Doc Rivers, con quien estuvo las pasadas tres temporadas como entrenador asistente.
"Llegó e hizo su trabajo como siempre", declaró Rivers. "Se merece el premio más que nadie porque demostró el gran profesional que es y todos los conocimientos que posee".
Thibodeau, que fue asistente de entrenadores en la liga durante casi dos décadas, confirmó que es uno de los mejores en el trabajo defensivo, clave para los triunfos conseguidos por los Bulls.
Su aprendizaje le sirvió para igualar esta temporada regular la marca de victorias establecida por Paul Westphal como novato con los Suns de Phoenix en la de 1992-93.
Después de haberse quedado a las puertas de varios empleos anteriormente, al final recibió la oportunidad de guiar un equipo tras pasar tres temporadas como asistente de Rivers en Boston.
El diario "The Chicago Tribune" fue el primero en dar a conocer la información de la elección de Thibodeau como Entrenador del Año, algo que ya se esperaba después de los triunfos conseguidos por los Bulls, que también pasaron los cuartos de final y disputarán las semifinales ante los Hawks de Atlanta a partir del lunes.
Thibodeau llegó a Chicago en junio para ocupar el puesto que dejó vacante Vinny Del Negro, al que la directiva despidió a pesar que había llevado al equipo a la fase final.
El nuevo entrenador de los Bulls se encontró con una plantilla completamente renovada además de una mayor madurez del base estrella Derrick Rose, que hizo su primer viaje al Partido de las Estrellas y cada vez ha ido a más en su juego individual y de equipo.
La marca de 62-20 permitió a los Bulls tener la mejor desde que el base Michael Jordan y el escolta Scottie Pippen ganaron su sexto campeonato en la temporada 1997-98.
Los Bulls consiguieron el fichaje del agente libre Carlos Boozer, una de las principales adquisiciones, y aunque estuvo lesionado, lo mismo que el pívot Joakim Noah, durante tramos importantes de la campaña, al final iban a ser también pieza fundamentales en el juego del equipo de Chicago.
Thibodeau tenía fama de ser un gran estratega defensivo y ayudó a Boston a ganar el campeonato en 2008 y quedar segundo el año pasado.
Pero existía la interrogante sobre su capacidad como entrenador al frente de un equipo, dado que no había tenido nunca ninguna experiencia en la NBA ni en equipos importantes universitarios.
Los resultados respondieron todas las interrogantes y el premio confirmó que no sólo tenía capacidad para dirigir a un equipo en la NBA sino que sólo necesitó una temporada para convertirlo en el mejor de la liga y además proclamarse Entrenador del Año.
"Cuando recibes este tipo de premio lo único que puedes pensar es en todos los que me ayudaron a crecer como profesional, los que me enseñaron y ahora ya dentro de la organización de los Bulls el apoyo que he recibido, sin excepción", destacó Thibodeau. "Los directivos, los jugadores, el personal que me apoyó constantemente con su esfuerzo, son los que realmente se lo merecen".