Con el convencimiento que había cumplido los objetivos que se estableció cuando llego al cargo de entrenador de los Potros de Indianápolis, Tony Dungy, dijo hoy, lunes, que se retiraba después de siete años con el equipo.
"Estas siete temporadas han sido mejores de lo que podría haber imaginado", declaró Dungy, de 53 años de edad, en una conferencia de prensa organizada para anunciar su retirada. "Debo agradecer a todos lo que me han dado y ayudado".
Será reemplazado por el entrenador asistente Jim Caldwell, quien ya había sido designado como sucesor para el día en que Dungy se retirara.
Dungy había valorado su situación profesional con miembros de su familia y decidió que era momento de decir adiós para bien de todos, incluido el propio equipo.
"Sentimos que era el momento apropiado", agregó Dungy. "No derramen lágrimas por mí. Pude vivir un sueño que la mayoría de la gente no lo pude hacer".
Después de ganar el Super Bowl tras la campaña del 2006, Dungy había pensado bastante en cada temporada baja sobre cuánto tiempo realmente deseaba seguir en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
Sin embargo, después de la derrota de tiempo extra de los Potros por 23-17 ante los Cargadores de San Diego, en la ronda de Comodines de la Conferencia Americana (AFC), hace nueve días, adelanto que pasaría una semana valorando su continuidad o retirada, que fue lo último que decidió.
Dungy estuvo en Tampa (Florida) para meditar sobre su futuro, donde su esposa Lauren y sus hijos se mudaron de tiempo completo hace aproximadamente un año.
Aunque también le tocó viajar a Nueva York para una cirugía a que fue sometido su hijo Jordan, que se fracturada una pierna, y de la que se recupera sin ningún tipo de complicaciones.
En las 13 temporadas como entrenador en jefe, incluyendo seis con los Bucaneros de Tampa Bay, Dungy logró establecerse como uno de los mejores entrenadores de la NFL.
Dungy logró 148 victorias, incluyendo los partidos de la fase final, y quedó en el puesto número 19 de todos los tiempos, para ser el único entrenador en jefe afroamericano en ganar un Super Bowl.
Además también se convirtió en el primer entrenador en la historia de la liga en llegar a la fase final por 10 temporadas consecutivas, y el único en dirigir seis campañas seguidas con 12 o más victorias.
Hace dos años, Dungy aceptó que existía la tentación de retirarse después de ganar el Super Bowl, valoró su retirada el pasado enero, pero regresó después de que el dueño de los Potros, Jim Irsay, aceptara nombrar a Caldwell como el sucesor eventual y ofreciera a Dungy el uso de su avión privado para visitar a su familia en Florida.
Esta vez ya no hubo nada que pudiese compensar a Dungy la necesidad que tiene de estar junto a los suyos y sobre todo de sentirse a gusto consigo mismo, algo que ya no lograba como entrenador, aunque fuese de un equipo modelo y ganador.